FutbolFeed

@CARLOSLGUERRERO

·
2 min
A
A

Súmenle otro fracaso

Tenían la magnífica oportunidad de resarcir parte de los daños y prefirieron hacer más grande su estadística de fracasos.

Montaña a la que, por cierto, ya no le cabe una decepción más.

Y no vengamos a solapar o a intentar justificar a Cruz Azul diciendo que era lógico que sumaran otra eliminación porque los jugadores venían afectados en la parte anímica.

Contrario a lo que muchos piensan en el sentido que la Concachampions les llegó en el peor momento, considero que era un inmejorable escenario para convertir el torneo internacional en la perfecta aguja curva para comenzar a suturar la herida.

Para qué dejarla expuesta con riesgos de que se infecte si contaban con el material y hasta la anestesia para zurcirla.

Cruz Azul desperdició la posibilidad que le brindó el destino para levantarse de la lona. Pero no hubo vergüenza deportiva suficiente ni deseo supremo y mucho menos capacidad como para apretar los puños y sacudirse la sangre de la adversidad.

A los jugadores les resultó más sencillo y placentero quedarse derribados, lacerados y abatidos. Dejaron que el conteo se les agotara para mantener los ojos cerrados a pesar de sufrir sendas pesadillas.

Perdón pero, no quisieron. No hubo ese extra para renacer y resurgir de entre las cenizas. Era el momento para comenzar a cimentar el perdón con su afición pero decidieron alargar el enfado.

Nadie sabe hasta cuándo volverán a dirigirse la palabra equipo y seguidores. Ahora el panorama es peor que cuando ya de por sí era dantesco.

Sigo sin entender cómo es que un equipo puede perder tan rápido la memoria. Hasta hace unas semanas era lo suficientemente contundente y ganador al grado de considerarse favorito (por encima de casi todos) para llevarse el Guardianes 2020.

Puedo entender el daño anímico, pero, lo futbolístico ¿dónde quedó?

En ocasiones, los equipos compensan con ímpetu, garra, espíritu y hambre, la ausencia de suficientes condiciones en la parte del futbol. Tipo Pumas. ¿Por qué entonces Cruz Azul, erosionado en lo mental, no logró recubrir con el balón las afectaciones en los sentimientos y sensaciones post fracaso en Liga MX?

Insisto, este equipo requiere de un cambio radical, de una severa sacudida y de un resurgimiento con carácter de urgente.

Que juegue con jóvenes, sólo con mexicanos y canteranos. Que baje la nómina y la cambie por tesón, arraigo e identidad. Y que sus directivos dejen a un lado la cultura del fracaso constante como principal mecanismo de operación.

¿Qué es lo peor que puede pasar? ¿Qué no sean campeones? No lo han sido en 23 años. ¿Que no califiquen? Ha sucedido en reiteradas ocasiones y con equipos plagados de figuras. ¿Descender? Imposible. Su porcentaje es lo suficientemente alto y además no hay descenso.

Sanen, cierren heridas y dejen que cicatricen antes de reabrir otras.