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@CARLOSLGUERRERO

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3 min
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El caldo de la Jornada 1

Percibimos un aroma. Es más que obvio que algo se cuece a fuego lento. Nos acercamos a la cocina y no hay que ser experto en la materia para saber que un buen caldo se habrá de servir. Huele bien, pero aún no podemos probarlo. No ha tomado ni color aún. Son apenas los ingredientes el anzuelo que picó nuestro olfato. Hay que esperar un poco más...

Lo mismo sucede con América y con Cruz Azul. No podemos determinar si el platillo ha resultado un éxito y si a los exigentes comensales les agradará el sabor. Es imposible desde ahora evaluar la sopa y otorgarle una calificación al cocinero. No hay argumentos para establecer una conclusión objetiva. Hay verduras que no están ni cocidas y otras tantas que no han sido ni vertidas.

Con lo poco que pudimos observar con unas cuantas meneadas al cucharón de la Jornada 1, América presenta algunos rasgos ligeramente reconocibles. Parece que la versión de Solari será la de un equipo que buscará un juego más práctico y con menos elaboración para estar mejor administrado. Presiona menos desde la salida. La paciencia será clave en el esquema y el juego al error del rival será una de las principales armas.

Giovani Dos Santos me agradó. Influyó en la mayoría de los avances. En apariencia luce físicamente en mejores condiciones. Sabe que ésta es una de sus últimas oportunidades para agradar y convencer a la afición.

Lo de Lainez, con toda la reserva de por medio, luce como un elemento que será fundamental para complementar el eje de ataque. No le pesó la camiseta ni el debut (ojo, hay ingredientes que por más calidad que presenten en las etiquetas, nada más no se amoldan al sazón americanista).

Se ve que Solari, como lo llegó a hacer en el Madrid, no se tienta el corazón ni se va por la receta de la abuela. Cocina de acuerdo a lo que tenga en mejor estado. Tan es así que dejó en la banca a Viñas y a Córdova.

Una buena sacudida de arranque para quienes pudieran sentirse inamovibles o intocables en el menú de Coapa.

Con Cruz Azul la cosa es similar. Reynoso tiene menos días trabajados y menos entrenamientos oficiales que el número de goles que Pumas les hizo el torneo anterior cuando los dejaron fuera.

El estratega peruano apenas descongela los alimentos con los que deberá diseñar la nueva carta cementera luego de varias semanas guardados en la nevera azul.

Están en buen estado evidentemente pero, el proceso para volver a poner los ingredientes a punto, lleva su tiempo. Se ve que algunos jugadores aún tienen algo de escarcha entre las piernas y otros, en el corazón tras lo sucedido.

Muy pronto para evaluar los platillos de Hernán Cristante, de Javier Aguirre, de Ferretti o de Almada. Calma. Dejen que al menos todo esté cocido y sazonado para darle ese indescriptible sorbo a la ardiente sopa antes de que sea servida.