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@CARLOSLGUERRERO

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Nuevos aires en la Femenil

En medio de la marea brava y de las aguas turbulentas por las que de pronto navega el buque de nuestro balompié mexicano, un halo de luz sumamente esperanzador y halagüeño se asoma entre el horizonte: el futbol femenil.

Hace unos días tuve la fortuna de narrar el arranque de una era para la Selección Mexicana Femenil. Los aires han cambiado, se perciben distintos; la brisa es otra.

Ya sin factores que puedan relacionarse con "los Cuéllar" (independientemente de los números entregados), el aroma ha cambiado. Son tiempos refrescantes y, sobre todo, repletos de ilusión para muchas jugadoras que ven un cambio radical y contundente no sólo en las formas sino en el fondo.

Con Mónica Vergara asumiendo el cargo en la dirección técnica del combinado mayor, al menos ya hay alguien dispuesto a tomar el timón y a cambiar de dirección las velas con el único fin de llevar a buen puerto el proceso tras algunas crueles mareas que dejaron a México imposibilitado de las grandes competencias como los próximos Juegos Olímpicos.

Son nuevos tiempos y con ellos, una notable mejoría en cuanto a percepción. Digamos que se ha dado banderazo a una etapa necesaria de renovación desde la estructura.

Me da infinito gusto que el esfuerzo que han hecho los clubes por darle soporte a la Liga MX Femenil, comienza a rendir frutos. Que hoy nuestro torneo local es quien proveerá futbolistas en su mayoría a las distintas Selecciones Nacionales.

Que los entrenadores en turno ya no tendrán que poner los ojos únicamente en las Universidades de los Estados Unidos para poder atraer talento.

Que las energías ya no se gastarán tanto en el juego del arrebato y del convencimiento para importar jugadoras. Que ahora gran parte del talento está en nuestras propias canchas y con nuestros clubes.

En tiempos tan complicados, en medio de una industria severamente afectada a causa de un virus que ha puesto al mundo de cabeza, no queda más que reconocer el esfuerzo de todos los que han mantenido a flote el proyecto del futbol femenil.

Lo más sencillo hubiera sido poner pausa y replantear escenarios mientras la normalidad regresaba pero no lo hicieron así. Por el contrario, la decisión fue seguir brindando oportunidades a cientos de brillantes mujeres.

Y ahí están las sanas consecuencias. Una Selección Mayor Femenil con una base importante de jugadoras de nuestra Liga que de seguir así con paso firme el proceso, tienen con qué competir a las potencias del área como Estados Unidos y Canadá.

El objetivo está puesto en Australia y Nueza Zelanda 2023, en la próxima Copa del Mundo. Tiempo hay y sobre todo, nuevas rutas de navegación para poder tocar tierra firme.

Mientras ese momento llega, que sigan Rayadas, Tigres, América y Chivas, poniendo el buen ejemplo de lo que se debe hacer en beneficio de las mujeres futbolistas.