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@CARLOSLGUERRERO

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O nos partimos la madre...

Con el paso de las horas, ya con menos calentura post partido y con algo más que cabeza fría, espero que el aficionado al Guadalajara sepa entender, asimilar y aceptar lo que a continuación señalaré respeto al Clásico en donde su equipo terminó humillado, apabullado y sumamente lacerado.

Difiero en lo absoluto con aquello de que Vucetich es el gran culpable de la noche triste. Señalarlo como el gran responsable por la alineación (que no funcionó) sería demasiado simplista. No se debe analizar con el periódico del lunes en la mano. Si el resultado hubiera sido otro, todos hablarían del gran trabajo del técnico porque supo engañar al adversario desde el parado inicial. Así que no va por ahí.

Vucetich se equivocó en los cambios y en la poca capacidad de respuesta para al menos incomodar a un América que luce cada día más y mejor preparado. En todo caso, el error del experimentado estratega ha sido no encontrar, después de once jornadas, un cuadro base y una formación ideal.

Los verdaderos responsables de la catástrofe son los jugadores. Por más que no conciban las formas de su técnico, por más que no comulguen con él y por más que el planteamiento haya sido el menos indicado, desde la cancha debió aparecer algún tipo de rebeldía (bien entendida) para sobreponerse grupalmente a una batalla que parecía perdida desde el minuto tres.

No hubo un solo líder que le tocara las fibras al resto del equipo. No hubo alguien que los hiciera despertar. Por el contrario, todos temerosos, cerraron los ojos para evadir la realidad sabedores que un tren les estaba pasando por encima.

Debieron tomarse de las manos y entre todos cambiar de ruta. Pero ni eso pudieron.

Si del banquillo no vino la reacción, el cambio debió gestarse en la cancha.

El problema de Chivas pasa por falta de liderazgo, falta de capacidad en la cancha y un exceso de soberbia a la interna como para aceptar que llevan rato jugando como equipo mediano. Eso de "tender camas" sería atentar contra su propia trayectoria y profesión así que descártenlo.

La derrota ante América -aunque en la imaginaria siempre es algo prohibido- estaba presupuestada por momentos y actualidad. El problema fueron las formas y la falta de ambición considerando que enfrente estaba el que más escozor les genera.

Si el Clásico Nacional, el juego más importante, no fue prioridad para el dueño del Rebaño, imaginen lo que significa para quienes ni siquiera sienten los colores del equipo.

Espero las palabras de Peláez y su punzante declaración sea de corazón y no un estudiado montaje para apaciguar las aguas.

Aficionados: dejen de consentir tanto al futbolista. Criticarlos no los hará malos seguidores. Lo serán si siguen extendiendo cobijo y mimos inmerecidos a destajo.

Chivas está así por falta de exigencia y por una clara anarquía. Nadie pone orden y entre todos se solapan.