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@CARLOSLGUERRERO

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2 min
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El arte de saber elegir

Si ya sentarse a una mesa para llevarse un sorbo de sopa caliente y un pan recién hecho a la boca es un privilegio, qué decir cuando en la misma mesa se sientan junto a ti, personas a las que consideras amigos y gente que dice quererte o al menos respetarte. Generalmente, uno elige con quién comer. No es algo tan complicado.

Por eso es que no concibo que alguien, sentado a tu lado o frente a ti, saque ventaja de una situación mientras saboreas un postre, mientras disfrutas una bebida o simplemente mientras abrazas a quien se te de la gana abrazar.

Cómo es que una persona, que se supone conoces y te conoce, o peor aún, un familiar con quien elegiste sentarte para comer, cenar, charlar y para pasar un buen rato, se atreva a grabarte para posteriormente dejarte en ridículo exponiéndote a una masacre virtual de críticas.

Si tú, como allegado, invitado, conocido o amigo, en este caso del futbolista, no eres capaz de recomendarle mesura en un momento incómodo donde comienza a laxarse el buen comportamiento, no eres entonces alguien que entienda los códigos y los patrones de la amistad y el valor de la misma.

Pero la culpa no sólo es del que actúa como una rémora intentando aprovecharse del menor descuido del "amigo" sino del anfitrión que extiende la invitación a "cualquiera" para compartir la mesa. Es ahí, en esa delgada línea, donde todo rompe como ola dejando costosas consecuencias.

¿Casos? Muchos. Recuerdan recientemente lo de Marco Fabián o lo de Alan Mozo ¿Quién los grabó? ¿Cómo es que no se percataron de lo que podía suceder con una prueba de por medio? ¿Por qué no hubo alguien que le activara al futbolista el botón de "stop"? ¿Por qué se dejaron grabar?

Si estás decidido a romper con los protocolos sanitarios que intentan darle soporte a la industria del futbol ¿por qué no al menos cuidan esos pequeños detalles? ¿Por qué no hay alguien que los asesore en medio de tanta inconsciencia del momento que vivimos? ¿Dónde están los representantes que deben velar por ellos?

¿Quién llevó a "Cabecita" Rodríguez a esa fiesta? ¿Quién sonsacó a Anderson Santamaría? Se supone que a una reunión van con gente cercana. Y si a nadie conocen ¿qué demonios hacen ahí arriesgándose?

Hace algunos años, no se me olvida la imagen. Me topé con un futbolista en un centro comercial. Con fajos de dinero a la mano, le compraba a sus comparsas todo lo que ellos deseaban. "Amigos" que tiempo después, lo dejaron abandonado cuando más necesitaba de una mano que lo levantara de ciertos vicios que pusieron en riesgo su carrera.

El arte de saber con quién sentarse a la mesa. Detalle que pudiera parecer tan insignificante pero que puede terminar por hundirlos en el engaño, salvarlos, o hacerlos disfrutar de las bondades de la vida y las buenas compañías.