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@CARLOSLGUERRERO

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¡Qué miedo, Cruz Azul!

Nadie ganó tantos partidos como Cruz Azul (13), nadie perdió tan pocos juegos (2), nadie tuvo una racha tan larga sin tropezar (15) y nadie recibió tan pocos goles a lo largo de la fase regular (11). Aún así, Cruz Azul, por alguna extraña razón no deja de generar sensaciones de cierta preocupación.

Toda su afición fue testigo de lo sucedido en la última jugada frente a Xolos donde volvieron a asomarse esos malditos fantasmas que con mirada siniestra y macabra vuelven a anunciar que no se han ido, que ahí siguen y seguirán, viviendo entre las paredes de La Noria por si son requeridos sus servicios de espanto profesional.

En Cruz Azul no existe la tranquilidad absoluta. Ni siquiera con esos números de por medio que rozan la perfección y que avalan una campaña casi de ensueño. El buen futbol desplegado en la mayoría de las jornadas por increíble que parezca, resulta insuficiente para que la afición pueda estar plenamente segura que el título llegará a sus manos. La Máquina siempre revuelve las emociones. Es esa madre que se agobia porque su hijo ha tardado cinco minutos más de lo acostumbrado al volver a casa.

La Liguilla representará una nueva oportunidad para Cruz Azul. Una más de tantas que ha tenido para exorcizar a sus propios demonios y fantasmas. ¿Opciones? Por supuesto que las tiene. Su estupenda campaña no fue obra de la casualidad. Tantos partidos sin perder no es algo que tenga que ver con la fortuna. Es producto de un gran trabajo donde Juan Reynoso ha sido clave y donde la mayoría de los jugadores sobrepasaron su propios picos de rendimiento. Casi todos estuvieron por encima de sus promedios.

Veremos qué sucede. Con La Máquina nunca se sabe. Los guionistas de Cruz Azul son capaces de todo. De comenzar con una novela romántica y terminar con un un thriller psicológico lleno de intriga y suspenso, de esos que dejan un hueco permanente en el estómago.

REPECHAJE

Chivas debería ser uno de los equipos más agradecidos con el nuevo formato de competencia. Una vez más acceden a estas instancias por la vía menos decorosa. De no ser por el Repechaje, no tendrían posibilidad alguna de disputar el título. Mismo caso que Tigres, quienes por cierto, sin querer entrar, terminaron entrando a la Fase Final.

Con los felinos hay más urgencia y necesidad de vacaciones, de reestructura y renovación que verdaderos deseos de trascender una vez más. Tigres luce desgastado y cansado. Hay un empacho por tantos logros que se bebieron en su momento.

Mención especial para el Atlas, que no solo evitó la multa más alta sino que logró meterse a la Reclasificación. A diferencia de Chivas, para Atlas, cualquier ruta es buena, así sea un camino de terracería. También para Querétaro. El plantel más corto y de menor valor nómina, se ha colado en la línea de salida para una nueva carrera.