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@CARLOSLGUERRERO

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Reynoso y Cruz Azul

Demasiados años de nada. Tan lejos aquel último título del Invierno de 1997 que seguramente el sabor a gloria caducó desde hace mucho tiempo.

Ni el más pesimista de los aficionados hubiera imaginado que aquella tarde soleada en León cuando Reynoso cargó el trofeo de campeón, sería la última medalla de excelencia que Cruz Azul se colgaría en el pecho.

Cuánto tiempo ha pasado que Juan Reynoso, hoy entrenador de Cruz Azul, era el líder en la zaga compartiendo la defensa central con José Luis Sixtos. Era esa muralla humana, el sólido paredón que evitaba le bombardearan el marco a Óscar Pérez. Si era necesario, rompía desde el fondo para buscar en lo alto a Juan Francisco Palencia y si había tiempo para salir con claridad, tocaba con los que sabían de la pelota como Benjamín Galindo o Héctor Adomaitis. Siempre efectivo y siempre cumplidor.

Casi 24 años después, el Reynoso del cual hablamos tiene en sus manos la posibilidad de romper el maleficio y de acabar con la eterna referencia del más reciente título cementero. Cansados estamos todos de esa gastada imagen de un ensangrentado Carlos Hermosillo. Urge que se renueve la historia celeste, que un nuevo video aparezca en escena para refrescar la videoteca.

De Cruz Azul y su historia "reciente", sólo la Final ganada al León gracias al desquicio de Ángel David Comizzo y la Final perdida ante América con el vuelo de Moisés Muñoz. Es necesario que todo dé un vuelco. Que llegue un giro de 180 grados para que una institución tan importante y emblemática de nuestro futbol mexicano renazca, resurja y se reinvente.

En caso de que Cruz Azul logre coronarse, me daría gusto por Juan Reynoso. Un entrenador infravalorado en su momento. Un técnico que generó dudas porque no es de los que acaparan reflectores o de los que aparecen en las portadas de los periódicos. Alguna vez lo escribí. Su manera un tanto desaliñada al vestir y el no ser mediático en tiempos donde a muchos técnicos les agradan las cámaras, las redes sociales y todo lo que tenga que ver con la imagen, eran aspectos que le restaban puntos.

Con trabajo y buenos números, ha callado a quienes llegaron a decir que Cruz Azul le quedaría enorme. Reynoso tiene a La Máquina en una Final y a 180 minutos de hacer historia. A un paso de hacer añicos las dos décadas repletas de fracasos, dolor, caídas y ridículos.

Tiene equipo, hay futbol, argumentos, un once poderoso, buena banca y un torneo espectacular que da soporte suficiente.

El único gran problema de Cruz Azul se llama Cruz Azul. Si ésta "no es la buena", como suelen decir sus aficionados, ninguna lo será. Es ahora o nunca, aunque no será sencillo. Si hay un equipo dominador de un estilo, ése es Santos con un once justo, pero letal.

Veremos qué nos depara el destino con un Reynoso de por medio como en el 97, pero sin un Comizzo que pueda regalarle el título a Cruz Azul.