@FELIXATLANTE12

miércoles 27 ene. 2021

La utilería de Gonzalo

¿Es usted humilde? ¿Es discreto? ¿Tiene iniciativa? ¿Es ordenado? ¿Servicial? ¿Sumamente limpio? ¿Prevenido? ¿Tolerante? ¿Soluciona sobre la marcha las emergencias? ¿No exige horario de trabajo? ¿Se encuentra disponible a toda hora? ¿Tiene la suficiente fuerza para cargar, la suficiente habilidad para maniobrar bultos y la suficiente creatividad para lograr que todo quepa en el espacio asignado?

Si respondió afirmativamente a todas las preguntas, usted puede ocupar la plaza de utilero en algún equipo.

La utilería de un equipo de futbol es una zona restringida, principalmente por la cantidad de secretos que ahí se guardan, por la cantidad de mitos, de rituales y de símbolos. La utilería es celosa y exclusiva, conocerla es conocer también al futbolista a través de sus prendas y al equipo a través de sus colores, amuletos y supersticiones. En la utilería se guardan los amuletos, la música, los recuerdos y las huellas de los triunfos y derrotas.

Por lo mismo, la utilería solo debe ser encomendada a un celoso guardián con las características de Gonzalo Saldaña, quien, como casi todos nosotros, llegó al futbol profesional por alguna coincidencia: como voluntario ayudaba a cargar la ropa de Chivas en sus visitas a la Ciudad de México y en un interinato de Alberto Guerra con la Selección Nacional (y ante la falta de presupuesto para llevar a un utilero de Guadalajara), se presentó la oportunidad para Gonzalo. A partir de ahí, 7 Copas del Mundo, cerca de 20 técnicos (incluidos interinos), cientos de futbolistas de élite y 30 años ininterrumpidos de generaciones completas en el Tri.

Gonzalo, patrimonio de la Selección Nacional Mexicana, se nos fue, la pandemia nos lo arrebató y con él se fueron decenas de vueltas al mundo, millones de anécdotas y, lo más importante: miles de secretos.

Gonzalo era tan discreto que, durante un Mundial, no fue capaz de detener el autobús que partía rumbo al estadio sin "El Muñeco", su compañero de trabajo... fue tan buen guardián que un día fue necesario donar una cantidad importante de prendas, que nadie utilizó durante todo un proceso mundialista, porque él consideró que no era necesario entregar a los jugadores... además, Gonzalo fue tan comprometido con su trabajo que, durante la Copa América de Ecuador, Hugo Sánchez agotó sus playeras en obsequios, por lo que no tenía para jugar los últimos 2 partidos. El jefe de utilería compró un par de playeras oficiales y, para poner el número 9 bordado, tuvo que cortar unas fundas de almohada y pasar hasta la madrugada cosiendo a mano.

Humilde, discreto, ordenado, etc. Sí, atributos muy valiosos para ocupar un cargo que sabemos no es remunerado de acuerdo a su importancia dentro de un equipo. Pero si usted pretende ocupar el puesto de Jefe de Utilería en la Selección Mexicana, entonces debe, además, conocer a detalle la escuela que durante más de 3 décadas dejó Gonzalo Saldaña, porque para ello, más que vocación, se necesita llevar a cabo un apostolado. Descanse en paz.