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@FELIXATLANTE12

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Los chalecos amarrados

Carlos "Chamaco" Rodríguez era un director técnico sumamente apasionado... y particular.

A finales de los 90 dirigió al Atlante por unos meses, con el objetivo de salvar al equipo del descenso.

Como suele suceder en esos casos, uno de los principales problemas era la poca contundencia en el área rival. Los goles no caían y, por lo tanto, las victorias no llegaban.

Durante los entrenamientos insistía mucho en el disparo, prácticamente desde cualquier lugar. La desesperación llegó a tal punto que pidió a los utileros amarrar los chalecos de entrenamiento a la red para atraer el balón.

Así sucedió durante varias sesiones y el día del siguiente partido de local solicitó lo mismo poco antes de iniciar el encuentro.

Al momento del silbatazo inicial el árbitro en turno se dio cuenta de los chalecos amarrados y retrasó el comienzo del juego.

La falta de gol en un equipo de futbol no tiene que ver únicamente con la mala puntería ni con atracciones materiales ni con fetiches.

La falta de gol es como una reacción en la piel que produce ronchas, avanza y contagia otras partes.

Hace un par de años Veracruz arrancó el Torneo Clausura 2019 con la firme intención de superar los 631 minutos que logró Atlas, un torneo antes, sin anotar desde el inicio de un torneo.

Y en efecto, los Tiburones lo superaron y con gol de Kazim Richards dejaron la marca en 659 minutos.

Hoy en la Liga MX existen dos equipos que pasan por un grave problema de contundencia: Pumas y Pachuca.

Los de la UNAM han anotado tres goles, pero todos en un partido (ante Mazatlán); en los restantes cinco juegos no han sido capaces de anotar una sola vez y tan grave es su problema que en los encuentros de las Jornadas 4 y 5 (Atlas y Monterrey) no dispararon una sola vez a la portería rival.

Por su parte, Pachuca tiene dos goles a favor, el primero al minuto 95 de la Jornada 1 para empatar ante Bravos de Juárez en Pachuca y, el segundo, un autogol de Magallanes en Querétaro cuando el marcador ya se encontraba 3-0 en contra.

En el resto de los partidos, los Tuzos han incrementado sus estadísticas en renglones como la posesión, los centros y los disparos a portería, pero no en los goles anotados.

No hay una fórmula para recuperar la contundencia en un equipo de futbol, pero siempre regresar a las bases, despejar la mente de fantasmas negativos y retomar los pasos más sencillos de la ejecución funcionan para recuperar la confianza.

Pumas puede apelar a la venta de González y la lesión de Dinenno, pero en Pachuca incluso Quiroga y Sosa (los de mayor jerarquía) han perdido la titularidad.

Son casos cíclicos que se dan de vez en cuando en todos los equipos y en todos los goleadores, aunque unos alcanzan niveles de escándalo.

En ese memorable partido de los chalecos, el "Chamaco" Rodríguez discutía que en ninguna parte del reglamento establece que no se pueden amarrar chalecos a la red, por lo que el árbitro debía permitir el inusual amuleto.

Después de mucha discusión el partido inició con las porterías y redes limpias de prendas...

Por supuesto, el Atlante perdió aquel juego, por supuesto que no anotó y el director técnico culpó al "intransigente" cuerpo arbitral de la derrota.