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@FELIXATLANTE12

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'El partido que nunca fue'

Hay eventos en la vida que uno saborea con mucha anticipación, incluso antes de surgir la posibilidad. Uno de ellos era para mí, dentro de la ciudad que nos recibió desde 2005: acudir con el hijo varón que no tenía, a apoyar al equipo que no existía.

Muchos años después, ya con los tickets en mano, apareció la realidad y, con ella, la emoción de apoyar al nuevo equipo en el estadio y de ser acompañado únicamente por mi hijo. Pero el encuentro de la MLS Inter Miami vs Galaxy, programado para el 14 de marzo del 2020, debió suspenderse a menos de 48 horas, indefinidamente y, de hecho, no se llevó a cabo, por lo que pasó a ser: "El partido que nunca fue".

Trece largos meses pasaron, en los que mi hijo recibió teléfono celular, cambió de escuela, de sistema educativo, de costumbres, de cotidianeidad, de academia para jugar futbol, de videojuego, de talla, de voz, de gustos y hasta de aspecto... pero afortunadamente no cambió nuestra afición por pasar tiempo juntos.

"El partido que nunca fue" del 2020 se perdió en la inmediatez, pero también en la parálisis... en la incertidumbre, pero también en la expectativa... pero sobre todo se perdió en la tragedia y el aprendizaje de una pandemia que sin misericordia nos arrastró absolutamente a todos.

"El partido que nunca fue" se recordó el 18 de abril del 2021, con los mismos escudos pero diferentes protagonistas, porque ninguno somos el mismo que en aquel 14 de marzo del 2020. Hemos sido privilegiados al regresar a un estadio después de tanto tiempo, afortunados de sentir el sol en la cara, bendecidos de transmitir energía junto a otros miles de gritones y hasta de discutir con el vecino de butaca. Somos parte de un selecto grupo que hoy tiene la posibilidad de portar nuestra camiseta blanca, rosa o negra, por tantos meses guardada. Estamos vivos y honramos la memoria de quienes ya no atestiguaron el partido que nunca fue, que quiso ser y que se transformó.

Hay ocasiones en que el marcador pasa a segundo plano en un partido de futbol, y el día que vas por primera vez solo con tu hijo al estadio, sin duda es uno de ellos.

"El partido que nunca fue" nos dio la posibilidad de disfrutar la jornada 1 de la siguiente temporada, trece meses después, con una versión mucho más madura de mi hijo para comparar, observar, escuchar y analizar lo que sucede con el equipo de su ciudad que, desde su reciente fundación, ha pasado a ser nuestro equipo dentro de la MLS.

Hay eventos que uno saborea desde que son un simple sueño. Tener equipo en la ciudad, ir con nuestro hijo al estadio y dejar atrás de una buena vez "el partido que nunca fue", son muy buenos ejemplos para construir memorias y referencias que dan sentido a una identificación. Hoy por fin puedo ir con el hijo que tengo a apoyar al equipo que existe.