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@FELIXATLANTE12

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La rivalidad mexicana

El combate para obtener el único pase mexicano a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 (2021), en la categoría femenil de más de 67 kilos de Tae Kwon Do, era mucho más que tres rondas de dos minutos y una de un minuto de desempate. María del Rosario Espinoza y Briseida Acosta (ambas de Sinaloa) enfrentaban una prueba probablemente más dura que la propia disputa de una medalla olímpica.

Yo no sé de Tae Kwon Do, pero a lo largo de muchos años he sido testigo de rivalidades deportivas épicas, de esas que nos han regalado episodios para enmarcar y recordar, de esas que pueden inclinarse de un lado o del otro, pero que terminan por fortalecer ambas partes, más allá de los resultados.

Messi vs Cristiano Ronaldo, Ayrton Senna vs Alain Prost, Bjon Borg vs John McEnroe, Muhamad Ali vs Joe Frazer, Larry Bird vs "Magic" Johnson, Jack Nicklaus vs Arnold Palmer, Chris Evert vs Martina Navratilova, Anatoly Karpov vs Gary Kasparov o Rafa Nadal vs Roger Federer son solo algunas de las enormes rivalidades en el deporte a nivel mundial... y créame que la de María y Briseida, en cuanto a la excelencia deportiva, no les pide nada.

Iniciaron los dos minutos del tercer round en el Centro Nacional de Alto Rendimiento de la Conade, la puntuación se encontraba empatada a dos. Veinte segundos bastaron para que María se adjudicara 4 puntos, lo que le colocaba con una ventaja importante. Sin embargo, a falta de 23 segundos, y con el marcador 6-5 a favor de Espinoza, llegó una certera patada de Briseida en la careta de María, que le otorgó 3 puntos y la voltereta. 8-6. Fue ahí donde María sacó la enorme combatividad, impactó un golpe en el peto que le puso a un solo punto del empate y, literalmente en el ultimo segundo, sumó un punto más de la misma forma, para obligar al alargue. 8-8.

En esa ronda de desempate, de solo un minuto, la dinámica fue tan pareja como en el resto del combate y, tras finalizar, fue necesario revisar por largo tiempo para deliberar a la ganadora. De esta manera Briseida Acosta tiene la posibilidad de asistir a sus primeros Juegos Olímpicos, luego de que la propia María la venciera en las anteriores dos disputas por el mismo boleto que finalmente ha obtenido.

No se trata de un cambio generacional, ya que Briseida tiene 11 años en competencias de altísimo nivel, pero se encontró, para sufrimiento y aprendizaje de ella misma, con la máxima exponente del deporte olímpico en México. Se trata más bien de un cambio de estafeta.

En los tres Juegos Olímpicos que asistió, María ganó las medallas de oro, plata y bronce. No regresó con las manos vacías de Beijing, Londres ni Río. Impresionante.

Briseida venció a María previo a los Juegos Panamericanos de Lima en 2019 y se colgó la medalla de oro en dicha justa. Esta vez, a sus 27 años, ha ganado el derecho de representar a México en Tokio, tras vencer a su más peligrosa rival, en lo que significó mucho más que imponerse en siete minutos de combate... Significó la comprobación de una de las mejores rivalidades del deporte mexicano, que sin duda es de nivel mundial.