@AldoFariasGzz

lunes 23 nov. 2020

La Liguilla perfecta casi se logró; si no hubiera sido por el derretimiento de Rayados ante Puebla, hubiéramos tenido la liguilla soñada con los seis equipos más importantes del momento.

Como ya se los he comentado en varias ocasiones el platillo más exquisito que tiene la Liga MX es la combinación entre regios y los todavía considerados cuatro grandes.

A Leon, Pumas, América, Cruz Azul, Tigres y Chivas se les unen dos caballos negros como el Pachuca de los Martínez y el bien trabajado Puebla de Juan Reynoso.

Menciono lo de los Martínez por que han encontrado cómo seguir en competencia a pesar del desfase económico ocasionado por los de arriba.

No lo sé, tal vez en un futuro sean cinco, seis o siete los grandes en lugar de cuatro.

Precisamente este tema de los cuatro grandes de toda la vida surgió de manera natural durante la transmisión del Repechaje Tigres-Toluca.

Normal que salga el tema cuando en la cancha están disputando su pase a los Cuartos de Final dos equipos que en algún punto de la historia han actuado como elemento de presión para Chivas, América, Pumas y Cruz Azul.

Es correcto el papel que Toluca tuvo durante muchos años como el equipo incómodo para los grandes, hoy lo juega Tigres.

Curiosamente ambos lograron este estatus de la mano de dos de los mejores jugadores en la historia de nuestro futbol: José Saturnina Cardozo y André Pierre Gignac.

Ahí la lección para Tigres que con tan solo recordar cómo cambió la vida del Toluca después de Cardozo, deben dimensionar el reto que será mantenerse en la cima sin el francés.

Al final de cuentas esta idea de acabar con el centralismo que ha dominado el futbol mexicano será exitosa o fracasará dependiendo de lo que suceda en la siguiente década. Ya que por más que los aficionados y comentaristas toquemos el tema la última palabra la tendrán las instituciones.

Si creen que poner a Tigres en la misma mesa que los cuatro grandes es una locura o simplemente algo prematuro, los invito a que chequen la reacción de la opinión pública hacia los doce equipos clasificados del Guardianes 2020.

Mientras que un grande de toda la vida como Pumas fue catalogado la sorpresa del campeonato por terminar en los primeros cuatro lugares de la tabla general, a un nuevo grande como Tigres lo agarraron a palos por estar en repechaje.

A Tigres le exigen como grande, pero lo consideran chico y a Pumas le exigen como chico, pero lo consideran grande.

Se supone que Guadalajara es el segundo equipo más grande de México, sin embargo le celebran haber llegado a la repesca y le solapan las formas con las que avanzó a los Cuartos de Final.

Ejemplos muy claros de los cambios jerárquicos que el futbol mexicano está viviendo.