@AldoFariasGzz

lunes 4 ene. 2021

Futbol de estufa

Ya conocen esa historia de varias personas que con los ojos vendados tocaban un elefante desde diferentes ángulos y al momento de preguntarles qué era lo que estaban tocando todos respondían de manera diferente aunque estuvieran tocando lo mismo.

A lo que voy con este cuento es que las cosas se definen a través de nuestra perspectiva, o sea que a grandes rasgos cada quien cuenta cómo le fue en la feria.

Lo qué pasa con el elefante es lo mismo que pasa con el Draft del futbol mexicano: los jugadores te cuentan lo estresante y por momentos humillante que era ese día, para los representantes su Super Bowl, los directivos aprovechaban el evento como viaje de relaciones públicas y para el periodismo era una oportunidad de sacar su lado más competitivo.

Me gustaría conocer la opinión de la parte más importante del negocio que es la afición, pero por la intensidad que apreciamos durante esos días trabajando para periódico, televisión, radio y digital podría decir que el interés era real.

Es buen momento para recordar que antes del 2009 rara vez clasificaban los equipos regiomontanos a Liguilla y entonces la prensa capitalina se preguntaba de qué hablábamos en Monterrey durante tantos meses de inactividad deportiva.

La respuesta es el futbol de estufa.

El poder del futbol de estufa está muy subestimada. Es tiempo de reconocer que la compra y venta de jugadores resulta un producto sumamente atractivo para los aficionados.

Lamentablemente en México hemos carecido de creatividad para capitalizar este momento del años deportivo como bien lo hacen las Ligas estadounidenses con sus Drafts y agencias libres.

Hemos estado pendientes de cada receso de actividad en la Liga MX y notamos una baja considerable en el número de trasferencias importantes que se realizan.

Lo más preocupante es que al no tener fechas o formatos establecidos, muchas de las contrataciones están pasando desapercibidas o simplemente no generan el impacto que podrían.

Por otra parte, cada día se ve más claro que el futbol mexicano está cambiando su manera de contratar desde los equipos más débiles como el Querétaro, que el torneo pasado armo un equipo de expansión, los múltiples intercambios entre los equipos de Grupo Orlegi y la mayor conciencia con la que últimamente se andan moviendo Tigres y América.

Para este nuevo torneo no hay mucho qué escribir sobre futbol de estufa y aunque todos sabemos sobre la situación extraordinaria que ha representado el Covid-19, también sabemos que estos cambios era palpables desde antes.

Entre las principales contrataciones rumbo al Guardianes 2021 tenemos a Pedro Aquino que llega al América, Carlos González a los Tigres, Julio Furch y Aldo Rocha al Atlas, Mauro Quiroga al Pachuca, Antonio Valencia al Querétaro y Lolo Reyes al Mazatlán.

El futbol de estufa debe ser divertido.