@AldoFariasGzz

jueves 28 ene. 2021

Entrenador vs. jugador

Una de las eternas preguntas en el deporte es la de quién pesa más entre el jugador y entrenador.

Obviamente que los dos tienen su importancia, y aunque la mayoría coincidimos en que el peso del jugador es superior al del técnico, lo difícil viene al tratar de dividir el crédito en porcentajes.

Phil Jackson nunca salió campeón sin Michael Jordan, sí, pero Jordan tampoco. De hecho sucedió lo mismo con Kobe Bryant en Lakers, quien al igual que Jordan ganó todos los títulos de la mano del "Zen Master".

Entonces Phil Jackson sí ganó con estrellas y equipos diferentes, pero Jordan y Kobe no.

Aunque a muchos expertos en la materia no les gusten este tipo de temas es de lo que habla la gente que sigue el deporte.

Les incomodan estos cuestionamientos como si elegir a uno desacreditara al otro, y no es así.

Entre Messi y Guardiola sucedió algo similar. Parte de lo importante de que Pep se marchará del Barcelona era verlo sin el astro argentino.

Guardiola demostró en Alemania que podría conformar al mejor equipo del mundo sin tener al mejor jugador del mundo.

Por su parte, a Messi aunque ha estado cerca, no ha tomado el reto de jugar fuera de casa (entiéndase que casa para Messi es Barcelona, no Argentina), y esa es la principal razón por la que me gustaría que el "mesías" del futbol asumiera en algún momento el reto de competir en otra Liga.

Al final de la historia estos son detalles que se cuentan y que cuentan mucho. Por eso es tan importante en la historia del futbol americano la decisión que Tom Brady tomó hace un año al salir de Nueva Inglaterra para firmar con Tampa Bay.

Tanto Brady como Belichick tienen un lugar ganado entre los más grandes de todos los tiempos, pero este año ha quedado demostrado lo mucho que el entrenador necesitaba de su quarterback en Patriotas.

Todo comenzó por diferencias en la manera de entrenar. Brady pretendía revolucionar la manera de trabajar y alimentarse del equipo con su plan TB12, cosa que al jefe no le convencía.

La relación fue deteriorándose al grado de que Bill Belichick y su equipo técnico subestimaron el peso de Tom en su equipo, al grado de pensar que ya estaba viejo y debían voltear la página.

Hoy con Tampa en el Súper Bowl ha quedó demostrado quién era el más importante de la sociedad.

Convertir un equipo perdedor en uno de Súper Tazón de una temporada para otra es algo que sólo Brady y LeBron pueden hacer.

Es tiempo de que la instituciones acepten que vivimos la era del individuo por la que darle poder a tu estrella nunca había sido tan redituable.

Jugadores como Brady y LeBron James ya no sólo pesan en la cancha, juegan un rol importante en la estrategia y hasta en el gerencia general de los equipos.

Ninguna otra aparición en el Súper Bowl ha valido tanto para el legado de Tom Brady como esta.