@AldoFariasGzz

lunes 1 feb. 2021

Expectativa y realidad

Mientras el América anunciaba la salida de Andrés Ibargüen reflexionaba sobre la transformación que ha sufrido su plantilla en los últimos años.

Es claro que ya no se gasta con la facilidad de antes, pero el deterioro no es sólo por cuestión de presupuestos o algún tipo de mala gestión deportiva, ya que no se estuviera hablando de este tema si la mayoría de sus refuerzos hubieran funcionado al nivel de su expectativa.

El ejemplo más claro de lo que les cuento está en el colombiano Roger Martínez; muchos que sólo lo han visto jugar en México creen honestamente que es algún tipo de petardo, sin embargo los que tuvimos oportunidad de verlo algunos juegos en Racing y en la Selección Colombia sabemos de su calidad y del porqué los chinos pagaron tanto por él.

Se trataba de un jugador ofensivamente plurifuncional con la habilidad para andar por los costados, la potencia para arrancar por los carriles internos y el físico para jugar de centro delantero.

Con esas características pudo haber llegado a cualquiera de los mejores equipos de la Liga MX.

De ese gran futbolista que compró el América hemos visto apenas chispazos en México, una lástima.

Con virtudes similares, Ibargüen llegó al Nido siendo uno de los jugadores más electrizantes de Sudamérica. ¿Cómo explicarnos la apatía con la que se mueve en las canchas de nuestro País?

El caso de Nico Castillo es muy diferente por tratarse de temas físicos, pero en el análisis frío de la plantilla debemos colocarlo en la lista de esas contrataciones que tampoco respondieron a las expectativas.

Sí, ya sabemos que han sido situaciones muy peculiares que lo han alejado de las canchas, pero convirtiendo todo esto a números, por cualquier tipo de razón las Águilas no han podido gozar los frutos de su inversión.

Nicolás Benedetti llegó como una de las grandes promesas del futbol colombiano, "el nuevo James Rodríguez", le decían en su tierra. Al principio rindió inclusive más de lo esperado, pero a las pocas jornadas resultó ser de cristal.

La decepción más lógica es la de Giovani Dos Santos y hasta cierto punto esperada porque en general su carrera se ha quedado abajo de la expectativa.

Aclaro que esto no significa que su carrera sea mala, de hecho su carrera es envidiable con presencia en Europa, MLS, América de México y grandes momentos en Selección Nacional.

Tal vez la culpa es de los que pensábamos entre sus 17 y 23 años que podía ser uno de los mejores futbolistas del mundo.

Ahora imaginen lo que sería la plantilla del América con el Nico Castillo de Pumas, el Andrés Ibargüen de la Copa Libertadores, el Roger Martínez que compraron los chinos, el Benedetti destinado a ser el nuevo James y con el Gio Dos Santos de Brasil 2014.

Sigo pensando que el filtro se ha hecho muy amplio para entrar al América, pero sin duda que si estos jugadores hubieran correspondido a la expectativa la historia sería otra.