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@AldoFariasGzz

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El enano se volvió gigante

Desde que tengo memoria, cada logro de Tigres se menosprecia a nivel nacional. La excusa perfecta es que todo lo que pasa con este equipo tan sólo importa en Nuevo León.

Pero qué pasa ahora que los Tigres de la U de Nuevo León han conseguido algo que no sólo suma para una institución sino para toda una Liga, es más, para toda una confederación.

Durante la última década, la Concacaf había buscado removerse la estadística lapidaria que la ponía como la única zona futbolística del mundo, junto con Oceanía, en no llegar a la Final del Mundial de Clubes.

Por más increíble que suene, Asia y África habían llegado a la Final de este torneo internacional, mientras que Norteamérica, con dos ligas tan competitivas como la MX y MLS, se había quedado atorado en la Semifinal en nueve ocasiones: Saprissa (2005), América (2006 y 2016), Pachuca (2008 y 2017), Atlante (2009), Rayados (2012 y 2019) y Cruz Azul (2014).

El golpe que le urgía a Concacaf para desprenderse de este fantasma deportivo y validar su crecimiento llegó por medio de Tigres en apenas su primera participación.

Las fichas para lograr esta meta estaban puestas sobre el rey de la Concacaf (Rayados), el equipo de México (Pachuca) o alguno de los todavía llamados cuatro grandes del futbol mexicano, especialmente el América, que había sido un recurrente visitante al Mundialito.

Pero no fue así, eso fue así.

Durante los 90 minutos de juego el equipo de Ricardo Ferretti superó al Palmeiras, no sólo en la pizarra, también en el funcionamiento.

La verdad es que si no hubiera sido por la gran actuación del portero Weverton el partido se hubiera resuelto desde antes con alguna de las aproximaciones de Carlos González o Gignac.

Haber visto de nuevo frente a frente al campeón de Sudamérica vs. el campeón de Norteamérica me recordó la convocación tan exquisita que resulta entre mexicanos y equipos de Conmebol.

Si tan sólo los directivos de ambos lados pudieran dejar el orgullo a un lado para darse cuenta que Conmebol necesita del mercado de Concacaf tanto como Concacaf necesita el futbol de Conmebol.

No existe un tipo de Súper Copa ente el campeón de la Conca y el de Libertadores, así que esta Semifinal es lo más cercano a ese hipotético partido para definir al mejor del continente americano y Tigres lo ganó con claridad.

No entiendo de dónde venía tanta inseguridad al grado de hablar de milagros en la previa del partido si la historia nos ha demostrado que los equipos mexicanos a nivel de clubes y selección siempre han estado a la altura de los sudamericanos.

Si en la última Copa América la liga mexicana fue la que más representantes tuvo en el torneo.

Quién diría que sería un "equipo chico" el encargado de llevar a la Liga MX por primera vez a la Gran Final del Mundial de Clubes.