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@AldoFariasGzz

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La prueba de fuego

Seguido escucho y leo que en el América las formas importan, que además de ganar, el equipo más grande de México está obligado a dar espectáculo.

Respeto mucho si esa fue la dama que lograron después de una majestuosa década de los ochenta, entiendo si el recuerdo de las Águilas de Leo Beenhakker resulta imborrable o si simplemente es una exigencia por automático que se va pasando de generación en generación, pero en los últimos 20 años no recuerdo muchas versiones espectaculares del América.

Para muestra basta recordar la ruda gestión de Antonio Mohamed con un equipo que dominaba la estadística de las tarjetas; el meticuloso equipo de Nacho Ambriz y hasta el del "Piojo" Herrera, que sabemos ha mostrado una cara conservadora en los últimos torneos.

Cuando pienso en la identidad americanista mucho antes que lo espectacular, pienso en los campeonatos. Podrán alejarse de las formas ideales, pero nunca del protagonismo.

Las primeras jornadas del reciente torneo "molestaba" un poco la forma en la que Santiago Solari hacía jugar a su equipo. Al paso de las jornadas las críticas fueron mutando, más que por un cambio en las formas por el hecho de estar ganando partidos en fila.

Como buen producto de la escuela del Real Madrid, el mister entiende que en los clubes grandes nada hace mejor que el triunfo, y que más allá de jugar lindo a la pelota, serán las victorias lo que le darán el margen de trabajo deseado.

Una cosa son los números y otra es la percepción. El América de Solari es sobresaliente en los números que ha montado en la primera mitad del torneo, aunque por otra parte no han podido avanzar mucho en la percepción porque no juegan de manera vistosa y más impotente porque no han tenido ese tipo de partidos que establecen la percepción: los clásicos.

Habrán notado que la crisis ocasionada por el Covid-19 abrió la oportunidad de tratar otros tipo de formatos en la calendarización del futbol mexicano.

Mejor repartición de los partidos durante los días de la semana que permiten a los equipos mayor exposición y las televisoras más atención. Junto con la repartición se implantó el concepto "Mega Futbol" que busca acomodar a los partidos más importantes (estilo Clásico) en la parte cumbre del campeonato.

Esto quiere decir que el subliderato actual de las Águilas prácticamente no incluye partidos importantes y sabemos que esa clase de partidos suelen ser definitivos en la perspectiva de los aficionados hacia un proyecto deportivo.

En su cierre de torneo, el América tiene asignado sus tres Clásicos ante Chivas, Pumas y Cruz Azul junto con Tigres y Toluca. Estos partidos fueron la especialidad de la casa de Miguel Herrera y gracias a este tipo de momentos fue que aligeraba las críticas por mal funcionamiento.

A Miguel Herrera siempre le perdonaron perder con los "chicos" porque ganabas ante los "grandes", pero a Solari no le perdonarían ganarle sólo a los "chicos" para sucumbir ante los "grandes".