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@AldoFariasGzz

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El nuevo chango viejo

Vivimos tiempos de cambio a la hora de catalogar las carreras de los deportistas profesionales al grado de que ellos mismos se encuentran confundidos.

Históricamente en el futbol catalogábamos veterano a un jugador que rebasaba los 30 años de edad, pero cómo seguir haciéndolo con ejemplos como el de LeBron James, quien a sus 35 años sigue montando números de MVP, Tom Brady que de 43 años ganó su séptimo Súper Tazón, Roger Federer peleando entre los mejores del mundo a sus 39 o en un ejemplo local André-pierre Gignac que con 35 años cargó a los Tigres al subcampeonato del Mundial de Clubes.

Mientras los más apasionados por su profesión apuestan por alargar sus carreras a través de la gran tecnología disponible, otros prefieren terminar sus carreras deportivas rápido.

El ejemplo más claro es el de Andrew Luck, en la NFL, quien decidió retirarse antes de los 30 años y tras sólo seis años de carrera, a pesar de ser considerado uno de los mejores mariscales de la liga.

Para poner en contexto lo corta que fue la carrera de Luck cómo súper estrella, basta con recordar que LeBron tardó nueve temporadas en ganar su primer campeonato y Michael Jordan siete con los Bulls.

En el caso de varios futbolistas no encontramos muchos retiros prematuros por gusto, sin embargo la decisión que varios han tomado de jugar en la MLS justo en el momento prime de su carrera pudiera interpretarse como alguna especie de retiro.

La tecnología y el dinero han avanzado tanto en el deporte profesional que permiten al competidor un mayor margen de decisión sobre cómo y hasta cuándo quieren manejar sus carreras.

Si eres lo suficientemente disciplinado seguro que puedes jugar hasta casi los 40, pero si no existe tanto deseo de grandeza puedes retirarte en los 20 hinchado de billetes.

Recientemente me tocó trasmitir un partido de eliminatoria europea que representaba el regreso de Zlatan Ibrahimovic con la Selección de Suecia. Ibra regresó de 39 años con un físico imponente, pero sobre todo con una actitud renovada, lo cual demuestra que las estrellas y los veteranos también pueden cambiar.

El primer oponente de la Fecha FIFA para los nórdicos fue Georgia y el segundo Kosovo, a pesar de la facilidad de ambos rivales Zlatan no pudo anotar, pero puso pases para gol y contrario a la típica actitud del jugador terminó declarando que no necesita anotar lo goles siempre y cuando ayude a sus compañeros a hacerlos.

Este cambio de actitud proviene de la gran actuación sueca en Rusia 2018 que, sin su máxima referencia, quien se negó a jugar partidos de eliminatoria y una vez conseguido el pase al Mundial sus mismos compañeros votaron por dejarlo afuera de la lista.

El nuevo Zlatan Ibrahimovic demuestra que chango viejo sí puede aprender maroma nueva y adelanta que probablemente jugará en Qatar 2022 con 42 años de vida.