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@AldoFariasGzz

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El 'no era penal' de Wembley

Una y otra vez el futbol nos demuestra lo equivocados que estábamos al suponer que la presencia del VAR en este deporte acabaría con la típica polémica arbitral.

La realidad es que ha resultado todo lo contrario ya que la sensación de robo tras un error arbitral con VAR incluido es doblemente frustrante.

Recién sucedió en la Semifinal de la Eurocopa en la que la revisión del VAR avaló un penal mal sancionado a favor del local Inglaterra durante el tiempo extra.

Suele suceder que el video assistant referee se excusa con tomas de televisión congeladas al momento del contacto, lo que parece que no entienden es que la cámara lenta y las capturas de pantalla magnifican el momento de la falta. Justo fue lo que sucedió en la jugada de Raheem Sterling que a la velocidad normal la imagen luce como un clavado descarado, pero a cámara lenta y sobre todo en pantalla congelada pareciera como si el contacto del defensor danés fuera suficiente para desestabilizar al atacante.

Como era de esperarse, las redes sociales explotaron tras el bochornoso incidente y para sorpresa de todos, menos de la FIFA, el nombre del árbitro implicado no figuraba entre las principales tendencias digitales, como sí sucedió con las palabras "VAR", "penal", "robo", "Sterling", "Dinamarca" e "Inglaterra". Es extraño que el nombre del árbitro neerlandés Danny Makkelie no figure, sin embargo cumple perfectamente con el plan que tiene FIFA para aniquilar el protagonismo de sus silbantes.

Así como sucede en los deportes estadounidenses en los que ni siquiera los aficionados más intensos conocen el nombre de la mayoría de los árbitros.

Despídanse de los árbitros coloridos como Marco Rodríguez, Gilberto Alcalá, Bonifacio Núñez, Néstor Pitana o Pierluigi Collina. O ¿a poco no se han dado cuenta que con el desarrollo arbitral de los últimos años cada día es más difícil identificar a los nazarenos por nombre y rostro?.

La atención acostumbrada a ser acaparada por los humanos ante los aciertos y sobre todo las fallas arbitrales ahora será enfocada para la tecnología identificada por el nombre VAR.

Es imposible pensar que estos cambios de dirección no afectarán la manera de actuar de la ley en la cancha. En poco tiempo notamos cómo el compromiso del cuerpo arbitral disminuye en la toma de decisiones al tener una especie de red de protección.

Y si eso resulta con los árbitros centrales imagínense el rol tan marginal que le ha quedado a los asistentes de línea, quienes ya ni siquiera señalan posiciones adelantadas a menos de que sean con dos o más metros de claridad. En un futuro me los imagino fácilmente sustituidos por la tecnología.

Error con VAR se siente al doble y si no pregúntenle a los daneses que fueron acuchillados en Wembley.