@Faitelson_ESPN

martes 8 dic. 2020

Pandemia celeste

Veintitrés años después, seguimos buscando lo que causa el "mal", lo que provoca el desplome de este club cuando parece tener a su alcance la gloria, pero la verdad es que no tenemos ni una idea que parezca cercana a una respuesta real y valedera.

No sabemos cómo ni qué causa la "enfermedad celeste". Sólo sabemos que, en poco más de dos décadas, diferentes futbolistas, entrenadores y dirigentes se han contagiado de lo mismo. La "pandemia" de Cruz Azul es incuestionable e incontrolable. Un club que parece tenerlo todo, menos la capacidad de conseguir el trofeo.

¿Por qué? Ésa es la pregunta que nos repetimos una y otra vez.

Cruz Azul ha hecho todo lo que humanamente es posible para volver a fracasar. Esta vez desperdició una ventaja de cuatro goles y fue un equipo totalmente diferente a lo que había mostrado 72 horas antes. Y dejemos de lado el tema futbolístico, el físico, el táctico y concentrémonos en un asunto mental. Un grupo de futbolistas y un entrenador que se desploman de pronto y hacen justamente lo que no tienen que hacer para que el rival crezca y le dé la vuelta al juego en algo que parece imposible. Es verdad que en el rival -en este caso Pumas y hace algunos años el América- hay una intención, un reconocimiento y hasta un gesto de heroísmo o de una hazaña, pero, al final, el que aporta más en la gesta es siempre Cruz Azul.

¿Es Siboldi el problema? La semana pasada era un "genio" y el tipo que finalmente iba a cambiar la historia de este equipo. Hoy... ¿es el gran culpable?

Los futbolistas. Habíamos elogiado la temporada de la mayor parte de ellos. Empezando por Corona y siguiendo por Domínguez, Romo, Baca, Alvarado, Orbelín y Jonathan. Hoy... ¿No sirven para nada?

Decían que uno de los problemas -el principal- era el presidente del club, Guillermo Álvarez. "Billy" desapareció del horizonte -literalmente- y los resultados no fueron diferentes. Es más, Cruz Azul pareció tener tiempo y capacidad para "mejorar" las llamadas "cruzazuleadas".

Y tal parece que mañana arribarán nuevos dirigentes, otro entrenador, y distintos futbolistas y Cruz Azul volverá a las mismas escenas que le han acompañado en los últimos 20 años. Llegar, ilusionar, esperanzas y luego decepcionar y avergonzar como lo ha hecho el domingo.

Me declaro totalmente incompetente para saber y explicar qué es lo que le sucede a Cruz Azul. No hay una prueba que científicamente avale los resultados de este equipo ni sus desplomes emocionales -creo que por ahí va el tema, pero no estoy seguro- que, de pronto, le aquejan y terminan por arruinar sus intentos de romper el ayuno de títulos. Trato de entender lo que está sufriendo la afición de este equipo y tampoco puedo dimensionarlo.

Cruz Azul ha superado cualquier historia de "ciencia ficción". Veintitrés años después, la "pandemia" sigue azotando a los colores de uno de los clubes más tradicionales en la historia del futbol mexicano. Y la realidad es que nadie sabe el cómo, el cuándo ni el porqué.

Simplemente, Cruz Azul volvió a ser Cruz Azul...