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@Faitelson_ESPN

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Dólares, sí; futbol, no...

Confirmado: La brújula del futbol mexicano apunta cada vez más hacia el norte que hacia el sur, es decir, más a los dólares que al futbol.

Los últimos movimientos federativos lo confirman todo: Enrique Bonilla deja la Liga MX para encargarse específicamente del acercamiento entre la Liga MX y la MLS. Y Mikel Arriola aparece en su puesto con la misión de salvaguardar ese "negocio".

La FIFA y la Concacaf los han autorizado. El futbol mexicano carga así con los miles y quizá millones de aficionados -clientes-que tiene en Estados Unidos, y que a diferencia de los que posee en México, ellos consumen y gastan en dólares.

Es evidente que cada día nos alejamos más de los intereses deportivos y hasta económicos de la Confederación Sudamericana de Futbol. Lo que México buscó y logró con tanto esfuerzo -y una que otra maniobra no muy legal- para ser parte de los prestigiosos torneos sudamericanos del futbol se está yendo por la borda.

Ni Libertadores, ni Sudamericana, ni Copa Oro, que habían sido avances futbolísticos -más que negocios- aparecen hoy en el horizonte del futbol mexicano.

Queda la idea de que todo es por y para el negocio en este futbol. Que alguien convenció a los dueños de equipos -también negociantes- de que la única forma de mantenerse a salvo en el futuro económico es, a través, de la unión con la MLS y el aprovechamiento de los contratos de televisión y de publicidad que ello genere.

Ello, más el Mundial del 2026, que será una operación y también un negocio conjunto de la FMF y la US Soccer, avalado, obviamente por FIFA y por Concacaf. La pregunta sigue siendo: ¿Quién ve por la parte deportiva de nuestro futbol?

Durante casi 50 años -desde que se convirtió en profesional- el futbol mexicano ha sido manejado por una televisora. Luego, apareció otra y entre las dos han tenido un control de los temas de economía. Y la realidad es que, en ese rubro, el de los negocios, no lo han hecho tan mal. El futbol mexicano ha tenido tiempo de organizar dos Mundiales y ha crecido en estructura e infraestructura y la muestra de su boyante condición financiera podrían ser las grandes empresas que han apostado su inversión en la industria. El problema ha sido siempre que el futbol no ha ido a la par de los negocios. Hay un desequilibrio importante entre un ente y el otro. Ese desequilibrio promete seguir aumentando.

Necesitamos ya un plan estrictamente futbolístico para el futbol de México. Es decir, que nos digan a través de este o tal proceso, de estas decisiones, se generará un crecimiento capaz de conducirnos al desarrollo pleno de nuestro futbol en la cancha.

Supuestamente, Yon de Luisa era el personaje adecuado para colocarnos en ese camino. No estamos redescubriendo nada en lo absoluto. Al norte hay dólares; al sur, hay futbol, competencia, fogueo, sueños y crecimiento deportivo...

¿Hacia donde va el futbol de México?