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@Faitelson_ESPN

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Hecatombe americanista...

El viernes, aquí mismo, dije que "se venía la noche" para el América. Ahora, se vino algo peor: la hecatombe.

Para Miguel Herrera, un berrinche, producto de la impotencia, marcó la jornada del sábado por la Concacaf en Orlando. Un nuevo "berrinche", el lunes por la mañana, en las oficinas del dueño del club, pudieron haber sentenciado una de las épocas -en dos etapas- más brillantes del americanismo. El América tuvo poca memoria y poca gratitud al momento de determinar que los días del llamado "Piojo" habían terminado.

Con su temperamento, con su genio, con sus "explosiones" de carácter, Herrera había logrado darle al América un sentido competitivo aún en los momentos donde parecía que no contaba con los elementos para hacerlo. En su segunda etapa como entrenador del América, ganó un nuevo título de Liga -y sobre el acérrimo rival, Cruz Azul- un subcampeonato ante Rayados a finales del 2019, un título de Copa y otro de "Campeón de Campeones". Tuvo un porcentaje de efectividad del 58 por ciento. Es inobjetable que el América atravesaba horas bajas de juego que le costaron quedar eliminados de forma abrupta en los Cuartos de Final del Guardianes 2020 -y frente a las Chivas- y finalmente en las Semifinales de la Liga de Campeones de Concacaf contra el equipo de Los Angeles, cuando iba ganando por un gol y tenía ventaja numérica en la cancha. El América fracasó. Punto. Pero, Herrera parecía tener "crédito" suficiente para sostenerse en el club y encabezar una renovación de plantel que hoy sigue pareciendo urgente. Hay varios futbolistas en el plantel actual que no entienden lo que significa vestir la camiseta del América.

A través de su propia personalidad, Herrera le dio personalidad al América. Era un equipo que, basado en las escrituras más sagradas del americanismo, no solía rendirse. Por largas etapas, jugó bien al futbol y en otras apeló al inquebrantable espíritu del "Vaaaamos... Amééérica..." para sacar los resultados.

Ahora podría venir lo más complicado: encontrar al personaje adecuado para sentarse en el banquillo de Coapa. Ya en las redes sociales aparecen un número interminable de posibilidades. Si algo "viste" o seduce a cualquier entrenador, es tener la posibilidad de dirigir a uno de los equipos más ganadores, poderosos y mediáticos del continente.

Suponía que la decisión del América de acabar con la segunda era de Herrera iba a ser más difícil de tomar y que de ninguna forma un nuevo fracaso en el año, en la Concacaf, sería el detonante de esa situación extrema. Influye el hecho de que Herrera fue vuelto a ser traicionado por el propio Herrera, cuando se involucró en una pelea -física, salió incluso con un ojo enrojecido- el sábado por la noche en Orlando. Quizá fue una combinación de ambas o un "berrinche", típico en la historia americanista de decisiones y cambios de timón.

Se presentía. Se venía la noche para el América... Se vino algo peor: la hecatombe. Deben buscar ahora a un sustituto para El "Piojo", con todo lo que ello implica.