@Faitelson_ESPN

viernes 15 ene. 2021

'Millonetas'...

El dinero no lo hace todo en la vida y tampoco en el futbol. ¡Ay!, pero como ayuda... dirían por ahí.

Les llamaban "millonetas". Era el equipo que amasaba el poder a través de una empresa de televisión y que era capaz de ejercer sus influencias al más alto nivel. Ello, más la combinación de equipos ganadores en la cancha habían generado al club más poderoso en la historia del futbol mexicano.

Pero los vientos han cambiado de dirección. El América se presentará mañana en el campo -¿qué digo "campo"?- en el majestuoso y espectacular estadio de los Rayados, el verdadero "milloneta" de los nuevos tiempos que establece el futbol de México, más que un club, una empresa, una organización que ha entendido las necesidades de su entidad y la de sus propios aficionados y que ha transformado a la industria futbolística mexicana.

El otrora millonario y "todopoderoso" América se presenta en la verdadera casa de los nuevos "mandones" de nuestro futbol.

Fue ahí, en Monterrey, donde se generó esa "revolución económica" a la que ha accedido el futbol mexicano.

Primero, en la comprensión del mercado que tienen y, segundo, en la polarización que existe entre los dos clubes de la Ciudad.

Hace ya algunos años que Tigres y Rayados comenzaron a gastar, pero no a derrochar, a invertir, a hacerlo de forma inteligente, generando un crecimiento estructural en todas sus áreas.

Y ese movimiento ha obligado a los demás a ponerse en ese nivel. Las impresionantes nóminas de los dos regios provocaron que también se elevaran las de los históricos llamados "grandes": América, Cruz Azul, Chivas y Pumas.

Y también generó un movimiento de equipos de la llamada "clase media": Pachuca, Toluca, León, Santos y Tijuana han tenido que potencializar su inversión en el futbol.

El "tirón" que dio el futbol regiomontano ha obligado a todos los clubes a entender que el futbol es un espectáculo profesional y que hay que mejorarlo, empezando por la cancha y siguiendo con todo lo que hay a su alrededor.

El América ha dejado de ser el equipo del ilimitado poder económico capaz de hacer grandes contrataciones.

Las antiguas "bombas" que esperaba el mercado procedente de Coapa se han esfumado. Las declaraciones de Miguel Herrera, ex entrenador del América y de sus directivos nos dan a entender que el club tiene restricciones económicas impuestas directamente desde el consorcio que es el dueño y de la familia que lo controla.

"Ante esa necesidad, decidimos que era mejor buscar jugadores jóvenes, de poco cartel, para terminar de desarrollarlos y luego venderlos", explica el llamado "Piojo" sobre la política de contrataciones que implantó junto a al presidente deportivo, Santiago Baños.

Ello no quiere decir que el América cerró completamente "la llave" a toda inversión poderosa.

Las repatriaciones de Guillermo Ochoa y de Giovanni Dos Santos no han sido nada baratas para el club.

Lo que ha pagado por Nicolás Castillo, el delantero chileno que regresó al futbol mexicano tras su pobre presentación en Portugal, resultó en una de las cantidades más fuertes de nuestros tiempos y, al final del día, en un grave desperdicio de recursos porque el futbolista ha atravesado por problemas de salud que no le han permitido rendir en la cancha.

Y así otros ejemplos de jugadores que no han terminado de rendir lo que el americanismo esperaba de ellos: los colombianos Roger Martínez, Andrés Ibargüen y Nicolás Benedetti y el ecuatoriano Renato Ibarra -inmiscuido en temas disciplinarios-.

Los papeles han cambiado en el futbol mexicano.

Hace algunos años costaba pensar que el Monterrey o que Tigres fuesen más poderosos que el América.

Hoy, es una realidad. Y aunque el dinero no lo es todo en el futbol, ayuda y puede terminar estableciendo grandes diferencias...