FutbolFeed

@Faitelson_ESPN

·
3 min
A
A

Es algo peor...

No es un tema de futbol. No es un asunto de calidad. Es algo peor...

Al final del día, Antonio "El Pollo" Briseño ha sido el jugador más inteligente de Chivas, porque unos días antes del Clásico había detectado con exactitud lo que le faltaba al equipo, a su equipo, y había tratado de arengar -o de predicar- desde su sitio en el vestidor: "Tenemos más identidad que ellos...". "El Pollo" sabía, con exactitud, lo que tenía y lo que no tenía Chivas.

Un grupo de futbolistas insolentes, incapaces de entender el valor de la camiseta que representan y también la clase de juego que están jugando. Poco o casi nadie se salva de la quema y no satisfechos con ello, arrastran a su paraje de mediocridad a un entrenador del abolengo y el éxito de Víctor Manuel Vucetich.

Chivas tiene un equipo en el que, sin duda, existe el talento: Desde Gudiño, pasando por Mayorga, Beltrán, y siguiendo con Antuna, Macías, Vega, Brizuela, Angulo, este grupo de futbolistas mostró, en determinado momento, una capacidad para asociarse y jugar bien. El problema de ellos siempre ha estado en otra parte, en el sitio de la presión y la responsabilidad de jugar en un club de la dimensión del Guadalajara.

Han quedado a deber en la cancha y también fuera de ella -no hay que olvidar los escenarios de indisciplina con lo que ha luchado en los últimos meses-. A Chivas le temblaron las piernas el domingo por la noche en su propio estadio porque tiene un equipo de futbolistas sin carácter y sin personalidad.

Al final, tampoco nos queda demasiado claro si fue un América todopoderoso el que borró de la cancha a Chivas o un Chivas desastroso que se borró a sí mismo del Clásico...

Quizá fue una combinación de ambos factores, con un América que cada día juega mejor bajo la dirección de Santiago Solari, y con un Chivas incapaz de establecer su juego, y carente del temperamento y el temple que son necesarios en esta clase de juego. El resultado: un 3-0 pesado, rudo y cercano al calificativo de humillación.

Vucetich puede trabajar intensamente durante la semana, pero si los futbolistas no ponen de su parte, las consecuencias serán exactamente las que vimos el domingo.

¿Alguien va a pagar los platos rotos en Chivas? Sería un error si se desprenden de Ricardo Peláez. Peláez es la cabeza del proyecto deportivo. Es más trascendente hoy que Vucetich o que cualquier futbolista. Y hablando de Vucetich, habría que saber si lo que comunica, lo que motiva, lo que genera en el futbolista de Chivas sigue siendo claro y contundente.

De lo contrario, tampoco seria descabellado, y por el bien de ambas partes, pensar en una separación. El problema es que tampoco existe una solución inmediata para ese tema. ¿A quién pones en la banca de Chivas cuando queda torneo por delante y todavía aspirar a meter al equipo a una zona de competitividad?

"El Pollo" Briseño es mucho más inteligente de lo que todos pensamos. Él sabía perfectamente qué le faltaba a este equipo. Trato de hacer presión en la "herida".

Al final, no pudo contener la "hemorragia". Chivas adolece de algo peor que futbol y calidad. No tiene espíritu.