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@Faitelson_ESPN

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'Sospechosismo'

"Los invito a dejar atrás la cultura del 'sospechosismo'".

La célebre o poco célebre frase del célebre o poco célebre presidente -no pienso meterme ni en temas gramaticales y muchos menos en asuntos políticos- podría aplicarse directamente a nuestro futbol. Por años, por décadas, por "los siglos de los siglos", el futbol mexicano ha vivido bajo la sospecha de que la trampa y la corrupción existen y que se manifiestan directamente en la lucha de intereses que existe en la industria.

El descenso se acabó, pero ahora cierne una nueva amenaza sobre los clubes que no hacen su trabajo en la cancha: el pago de una poderosa multa de 120 millones de pesos. El Atlas parecía el "dueño absoluto" de esa "pena", pero la gran distancia que mantenía con sus adversarios se ha recortado de forma dramática en las últimas semanas.

El Atlético de San Luis se ha metido en ella, en parte, por su pobre nivel de juego y en otra por arbitrajes y decisiones del VAR -que finalmente son decisiones adoptadas por los propios árbitros-. El ultimo juego incluyó una derrota en casa ante Pumas con 3 goles anulados para el equipo potosino. Hay que decir, también, que en términos generales, el arbitraje y la utilización del VAR han atravesado por serias polémicas en nuestro futbol y que esa clase de equipos suelen caracterizarse por una extrema irregularidad en su rendimiento.

Pero la llamada "cultura del 'sospechosismo'" no se basa en argumentos de interpretación. En el futbol mexicano, se sustenta en la forma en la cual los dirigentes, dueños de clubes, manipulan el reglamento a su antojo para proteger ciertos intereses. Con las leyes, "sus leyes", generan un ambiente propicio para la trampa y la corrupción. En medio de esa situación, por ejemplo, podría asomarse un grave y peligroso "conflicto de intereses" en el futbol mexicano. Y Yon De Luisa lo sabe: Íñigo Riestra es el secretario general de la FMF... José Riestra es el presidente del Atlas.

Me gustaría suponer que nuestro futbol no es un "juego sucio" y es verdad que no tengo las pruebas para probar lo contrario, pero tampoco me mantendré en la "burbuja puritana" de aquellos que no dicen ni hacen nada porque, o son parte de esa industria o no quieren tomar los riesgos que conlleva la responsabilidad de investigar o acusar.

Nuestro futbol ha tenido un crecimiento importante como industria a través de los años. Eso es inobjetable y aplaudible. Sin embargo, también habrá que apuntar que, como en todo negocio, tiene intereses, situaciones donde se destaca la necesidad del negocio a la par del juego y es ahí, en un terreno donde las reglas son maleables e impunes para proteger ciertos beneficios, puede aparecer el fraude y la putrefacción.

Le guste o no, viviremos permanentemente en la "cultura del 'sospechosismo'" (ratifico que el término no está aceptado por la Real Academia de la Lengua Española) mientras no exista un horizonte transparente, libre, justo y democrático. Y eso es mucho pedir para un futbol como el mexicano, tan cargado de intereses y de necesidades comerciales...