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@Faitelson_ESPN

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¡El América es terrenal!

Es, al final del día, lo que llaman y ponderan en Centroamérica como un "Aztecazo". Es eso y más...

Podría ser, también, una muestra de que el América no es el equipo que dice ser.

El América ha perdido. Y ha ocurrido en el Azteca. Un equipo hondureño ha pasado por su cancha mancillando su historia y su abolengo, y tal parece que su único resguardo o justificación está basado en la rudeza del rival y la incapacidad del árbitro.

Como decimos coloquialmente en el barrio, el América "se arrugó" e independientemente de que, en efecto, existió una brusquedad -o violencia exagerada- en el Olimpia hondureño, que incluso le costó a un futbolista ("El Chucho" López) terminar la jornada en el quirófano, la realidad es que, futbolísticamente hablando, el América fue superado en su estadio.

En una noche de Concacaf que suponía ser para el trámite y con la mente puesta en el juego de mañana ante Cruz Azul, el América mostró que "es terrenal" y que puede ser vencido.

Por primera vez en su todavía incipiente y al mismo tiempo espectacular carrera como entrenador del América, Santiago Solari elevó sus pulsaciones y conoció el apremio desde la banca americanista.

El mensaje inicial del América para con este torneo no había sido el apropiado.

Santiago Baños, el presidente deportivo, había dicho semanas antes, palabras más, palabras menos, que la Liga de Campeones de la Concacaf le estorbaba al América.

Una declaración totalmente inapropiada para un club que siempre está obligado a perseguir todos los trofeos que enfrenta.

Durante la noche del miércoles, en el Azteca, hemos visto la versión más pobre del futbol de Solari en el América.

Un equipo con escasa intensidad, nulas ideas, que profundizó poco y que tuvo sus problemas graves al momento de defender.

El Olimpia se paró con mucha propiedad en una cancha históricamente complicada para ellos y, además, intentó generar en la portería rival.

¿Qué metió la pierna con exceso? Sí, es verdad. ¿Que el árbitro costarricense "no existía"? Sí, es otra realidad, pero el América, el poderoso América del torneo mexicano, desapareció: se esfumó al calor de la noche que proponían los centroamericanos.

"Uno entiende enseguida cuando está en juego tu integridad en la cancha", afirmo el capitán del América, Guillermo Ochoa. "Todas las jugadas de ellos iban al tope y el árbitro no hacia nada por detenerlos".

Además de ello, el club levantó una protesta oficial ante Concacaf por la lesión de López y pidió la inhabilitación del futbolista del Olimpia que cometió la falta.

La verdad es que el América tuvo "miedo" al momento en que el club de Honduras metía la pierna con excesos, con brusquedad y el árbitro no hacía nada por controlarlos.

Y eso nos lleva a un rincón y a una deducción peligrosa, porque si el rival mete la pierna con una dureza innecesaria, pues la única forma de controlarlo -si el personaje que debe impartir justicia no está apto para ello- es proponer un juego del mismo nivel. Y el América no quiso participar en ello.

Lo vimos claramente reflejado el mismo miércoles, en el juego de vuelta por la Semifinal de la Champions League, en Anfield, cuando el futbolista del Liverpool, James Milner, al comienzo del juego, se barrió poderosamente sobre los pies del francés Karim Benzema.

¿Qué hizo el Real Madrid? Mandó al centrocampista brasileño Casemiro a devolverle "la caricia" a Milner unos minutos después. El juego estaba ya "equilibrado".

El América "se arrugó". No quiso entrar al juego de "las patadas" que propuso el club hondureño y confió en un arbitro que no existía.

El América mostró que es "terrenal" y le dio pistas -una fórmula- a sus adversarios de cómo hay que hacerle daño, justo cuando se aproxima el momento más delicado de la temporada.