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@Faitelson_ESPN

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¿Será esta vez?

Hay tanta necesidad de que sea Cruz Azul, que empiezo a cree que una cadena de oraciones no le haría ningún daño a los desesperados y muchas veces angustiados aficionados celestes.

Me lo preguntan en cada esquina, en el restaurante, en el banco y en la fila del supermercado. Hay quienes violan la sana distancia y se desprenden del cubrebocas para preguntar: ¿Ésta es, verdad? ¿Ésta es la buena? Y una sonrisa salpicada de misterio y algo de resignación se queda impregnada en la respuesta. ¿Qué sé yo?, les contesto. Y luego suelto un "me imagino que sí" para no resultar tan abrupto en mi respuesta. En las últimas dos décadas, les dije que sí muchas veces y luego no tuve la cara para explicarles por qué no había sucedido.

Una nueva Liguilla está por empezar y Cruz Azul es el favorito principal para ganarla y así romper un pesado ayuno que data del siglo pasado -para que se escuche aún con más dramatismo e impresión-. Pero la verdadera pregunta debería ser: ¿Qué nos hace pensar que esta vez será distinto a algunos otros equipos que se asomaron al éxito, avanzaron hasta las instancias finales y que luego retrocedieron temerosos para el pesar de sus aficionados? ¿Es mejor este equipo que el de Tena que perdió ante el Pachuca? ¿Está por encima del de Markarián que cayó en Torreón? ¿Este grupo de futbolistas no fallaría como aquella tenebrosa noche del 26 de mayo del 2013 ante el América? ¿Qué lo hace diferente al cuadro que fue el líder general con Caixinha y que luego "se murió" de nada, otra vez, ante el América? ¿Qué nos garantiza que no sucederá lo mismo que ocurrió hace apenas algunos meses con aquella Semifinal ante Pumas donde Siboldi encontró su "Waterloo"? No lo sé. Puede que sean las sensaciones, puede que la comprensión de un grupo que conoció el descrédito y la ignominia y que quiere una "revancha".

Las estadísticas hablan de un Cruz Azul equilibrado. Se defiende muy bien -factor fundamental para un equipo que busca el éxito- y sabe atacar de diferentes formas. Tiene una mezcla de experiencia -Corona, "Catita", Aldrete, Aguilar- con futbolistas jóvenes y vigorosos -Romo, Baca, Alvarado, Orbelín, Delgado, Fernández-. Tienen, también, en el uruguayo Jonathan Rodríguez al jugador más determinante de la Liga MX. Y para cerrar el círculo virtuoso, un entrenador -Juan Reinoso- que conoce la historia del club, que fue jugador, que fue campeón y que sabe lo que significa Cruz Azul por dentro y por fuera. Y, si quieren ir más allá, hay un orden preestablecido en la directiva, encabezada por Álvaro Dávila y por Jaime Ordiales. Las cosas están en su sitio mientras que los cooperativistas se dedican a producir cemento y a poner orden en su casi siempre convulsionada empresa. Cruz Azul pinta bien.

¿Será esta vez? Me preguntan con tono entremezclado de angustia, esperanza y desesperación. ¿Qué les digo, yo? Todo indica que sí, que esta vez ocurrirá y que los vientos celestes volverán a soplar rumbo a la gloria, pero luego recuerdo que es Cruz Azul y que uno nunca sabe...