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@Faitelson_ESPN

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¡Cuidado con la FIFA!

La última y quizá la única vez en que México desafió a la FIFA, se quedó fuera de un Mundial.

"No va a pasar nada", decía el abogado Rafael del Castillo, presidente de la FMF en el ocaso de los años 80. "Voy a Zúrich y resuelvo todo".

Cuando regresó de la sede de FIFA, el famoso caso de "los cachirules" le había estallado en las manos al futbol mexicano. Quedaba fuera del Mundial de Italia 1990.

Lo que son las cosas: el principal rival de la Selección Mexicana no son sus oponentes sobre la cancha.

No, son los aficionados, sus propios aficionados que han prolongado la práctica de un grito de carácter homofóbico que ha terminado por exasperar a la FIFA.

La cara de preocupación de Yon de Luisa, el presidente de la Federación Mexicana de Futbol, parecía decirlo todo el viernes al mediodía cuando anunciaba que desde Zúrich habían determinado un castigo de 62 mil dólares y los dos primeros juegos de la Eliminatoria Mundialista en casa sin aficionados en el Estadio Azteca.

Éstas son las primeras consecuencias, advierte la FIFA. Lo que sigue es perder puntos en la Eliminatoria e incluso quedar fuera del Mundial de Qatar 2022 y hasta perder la sede, la organización -parte de ella- que México tiene para el Mundial del 2026 junto con Estados Unidos y Canadá.

El grito homofóbico en los estadios es responsabilidad de un sector de aficionados sin educación y sin valores y de una confusa y tardía reacción de la Federación Mexicana de Futbol.

No olviden que, en un principio, las autoridades apoyaron y hasta solaparon el grito aduciendo que era parte de nuestro "folklor".

"El grito" es también una herencia que las administraciones de Justino Compeán y de Decio de María le han dejado a De Luisa.

La actual administración ha intentado a través de campañas de concientización persuadir al aficionado de que desista de hacerlo.

Sucede tanto en territorio mexicano -la FIFA ha sancionado lo que ocurrió en el Preolímpico de la Concacaf de Guadalajara- como en Estados Unidos, donde recientemente aconteció en la Fase Final de la Liga de las Naciones de la Concacaf.

El peligro radica ahora en el torneo de julio, la Copa Oro, donde la FIFA estará, nuevamente, muy pendiente del comportamiento de los aficionados mexicanos.

Celebro, totalmente, la decisión de la FIFA.

A los estadios de futbol no se va a insultar ni a lastimar a nadie. Es un tema de educación, que, lamentablemente, arroja una imagen negativa a través del futbol y de sus tribunas acerca de nuestro país. Estoy avergonzado por ello.

Y el problema es que no hay una manera de erradicarlo mas que la concientización y la educación sobre esos temas.

Hay muchas personas en México que siguen asegurando y hasta defendiendo la idea que el grito no tiene repercusiones homofóbicas.

Y puede que no para ellos, pero con que lastime o moleste a alguien más es suficiente para que sea inapropiado y para que tenga que desaparecer.

Insisto: vi a De Luisa preocupado.

Cuando la mañana parecía la idónea para hablar de futbol y de destrabar todos los temas que atañen a la cancha, el tema "Chicharito", la convocatoria de Funes Mori y hasta quiénes serán, finalmente, los tres refuerzos mayores para Juegos Olímpicos, ha llegado una sanción y una multa que no debemos tomar a la ligera.

Se nota que la FIFA tiene grandes presiones internacionales por resolver el asunto. Y lo va a perseguir hasta las ultimas consecuencias.

Cuidado.