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@Faitelson_ESPN

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¿Verano inofensivo?

Si ésta no es, formalmente, la primera crisis de la era Gerardo Martino en la Selección Mexicana de futbol, podría parecerse mucho.

El verano del 2021 alcanzó, finalmente, al entrenador argentino y al equipo que dirige. Los "dulces" resultados de juegos amistosos se han terminado de golpe y porrazo.

La caída ante Estados Unidos en la Final de la Liga de las Naciones de la Concacaf sugirió el primer fracaso y el escaso nivel futbolístico que el equipo ha mostrado en la poco o nada demandante Copa Oro es una evidencia de que, de alguna forma, existe una depresión en el ciclo del llamado "Tata".

Nada de qué preocuparse... ¿o mucho de qué preocuparse? Depende, siempre de ver "el vaso medio lleno o medio vacío" como ocurre en el futbol de México. El verano luce "inofensivo" para la selecciones mexicanas, pero no así el inicio del otoño...

México debe ganar la Copa Oro. Con problemas o sin ellos, con los contratiempos como los que afrontó en la ronda de grupos fueron la constante de su futbol, de altibajos, donde por momentos jugaba bien y no ofrecía contundencia, y donde por otros parajes lucía con grandes dudas a la defensiva. Aun así, ante el pobre nivel del área, México debe terminar llevándose el trofeo a sus vitrinas.

Pero lo que más preocupa saber es si esto será un preámbulo de las eliminatorias mundialistas, mucho más complejas que la Copa Oro porque se juega a visita recíproca y porque se involucra otro tipo de pasiones alrededor de los viajes que México debe hacer, sobre todo a canchas centroamericanas.

El "Tata" ha afrontado algunos obstáculos en su proceso. El primero, y el más importante, la grave lesión de Raúl Jiménez, el futbolista que jugaba en la posición de mayor fama y trascendencia y, también, en el nivel -la Premier League- más elevado con el que cuenta un futbolista mexicano. Para suplir a Jiménez, Martino se metió en un horizonte complejo. Llamó al argentino naturalizado mexicano Rogelio Funes Mori -a quien seguramente, él mismo impulsó a obtener la nacionalidad mexicana- y dejó sin convocatoria al goleador histórico, Javier "Chicharito" Hernández.

Para acabar con el cuadro de complicaciones, Hirving "Chucky" Lozano, el futbolista de mayor desequilibrio con el que cuenta el futbol mexicano en la actualidad, ha sufrido una dura lesión al comienzo de la Copa Oro. No hubo, ni tiempo ni tampoco a quien llamar para sustituirlo.

Todo hace suponer que México deberá comenzar su camino a Qatar sin la presencia de sus dos principales figuras en el campo de juego. Todo ello, más temas del arbitraje y situaciones extra cancha como la del grito homofóbico que ha generado más "ruido" alrededor del verano "caliente" de la Selección Mexicana.

La realidad es que, si no es una "crisis" como tal, sí se trata de un momento de titubeos en la trayectoria del seleccionado mexicano y Martino tendrá que estar muy atento y muy concentrado porque así han comenzado otras "historias de terror" para entrenadores en las Selección.

Un detalle aquí, otro allá, un futbol que no llega a pesar de que México es y se siente superior al rival, desesperación, falta de capacidad para resolver problemas pequeños que se hacen grandes. Cuidado, mucho cuidado, sobre todo, cuando hay una afectación al "bolsillo" de la industria. En este caso, el verano parece "inofensivo", las eliminatorias no. Y si Martino no me cree, que le pregunte a Bora, a Eriksson, al "Chepo", a Vucetich, a Meza, a Tena y hasta al "Piojo" Herrera...