FutbolFeed

@FJG_TD

·
2 min
A
A

León, más rey que nunca

Pocas veces un equipo es campeón con tal naturalidad.

El León alzó la octava corona de su historia sin arrugas en el uniforme, sin sobresaltos en su sistema nervioso y sin la menor sombra de duda.

Fue líder general del torneo.

Tiene al mejor jugador de la liga.

Hizo la mejor serie final.

No es frecuente que un equipo gane el torneo mexicano por demolición, siendo el mejor en todos los rubros, añadiendo además el mérito de haberlo logrado en la temporada más difícil de la historia.

Por eso no importa que haya puesto más cerebro que fuegos artificiales en el partido de ayer en el Nou Camp, que Pumas equivocara más balones en la salida que en todo el torneo y que tanto tiempo antes del final -porque Cota no tuvo un solo problema serio en el partido- se supiera quién iba a ganar el título.

Es verdad que el inicio de la Liguilla en Puebla le deparó una tremenda sorpresa al estar abajo dos a cero muy rápidamente, pero también lo es que logró lo que ningún otro participante en la serie final hizo con tal éxito: manejar adecuadamente los momentos de crisis.

Pumas, sí, se levantó de la lona de manera increíble tras el partido contra Cruz Azul en el Azteca. Pero, pese a su audacia y valentía, no pudo mantener los nervios en su sitio en el juego de anoche. Recibió un gol muy temprano y fue invadido por la ansiedad.

Dio gusto ver a los universitarios tomando riesgos, presionando al León en su propio terreno en varios lapsos de la noche y manteniendo una mentalidad que, junto al buen trabajo, le hizo llegar a la impensada gran Final. Lo hizo muy bien.

Pero en el recuento definitivo, el León concluyó un trabajo de dos años bajo el mando de Ignacio Ambriz que permitió al club cimentar un protagonismo que no va a terminar con la vuelta olímpica de ayer: los esmeralda tienen proyecto, plantel y espíritu para quedarse a vivir en el penthouse de la liga hasta que algún guapo pueda correrlos de ahí.

Perder un solo partido en la campaña, mantener una línea de juego que jamás abandonó y saber manejar el duelo final para evitar el menor riesgo de perderlo, ofrecen al club una estrella brillantísima que da ejemplo de consistencia y paciencia directiva.

En la Liga MX hacen falta equipos que sumen, que hagan atractivo cualquier partido en el que jueguen y que se sumen a los que ocupan el pelotón de vanguardia. León es uno de ellos.

Mas difícil tiene Pumas la tarea de repetir una campaña tan exitosa porque dependerá de algunas ventas para hacer más sólida su economía.

Pero si los universitarios logran volver a hacer pesar su cantera, preservar la dinámica que dio ejemplo y fomentar esa inmensa solidaridad entre sus jugadores, volverá a cumplir con su gran cometido.

En esta Final ganaron los dos equipos.