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@FJG_TD

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Con dolor pero con honor

Tiene que haber sentimientos cuando se rompe el que parecía un matrimonio perfecto.

Seguro que si a Miguel Herrera no le gustó salir del América, al propio club tampoco le habrá sido agradable.

Las loas al nuevo rey están siempre de moda, pero antes de que el elegido llegue a Coapa, merecido es guardar luto por el "Piojo", que parecía la pieza perfecta para completar el engranaje americanista.

Ante la sorpresa indiscutible que produce una decisión de ese tamaño a pocos días de iniciar el nuevo torneo, hay que poner en la mesa un atenuante conocido: en el futbol no hay paciencia y en el caso del América, menos aun por la exigencia que siempre le acompaña.

Mucho se ha especulado sobre los motivos del cese a Herrera pero eso se sabrá en su momento: no hay necesidad de conjeturar demasiado.

Los diálogos internos de un club solamente se saben en los pasillos más escondidos de su estructura y los detonantes por lo tanto, permanecerán en secreto hasta conocer más detalles reales y objetivos acerca de lo ocurrido.

En lo que es imposible equivocarse es que costará trabajo sustituir a Herrera en lo que representa hacia adentro y hacia fuera del equipo.

Valiente, arriesgado, trabajador, dispuesto, polémico y retador, son algunos de los calificativos que Miguel ha demostrado tener. Además, claro, del de ganador. A la altura de los más encumbrados entrenadores en la historia del club.

Alguna de esas características habrá rebasado el límite y empujó a tomar una decisión que hasta antes del torneo de Concacaf y lo sucedido ante LAFC, no rondaba en la cabeza de los directivos.

Herrera había alargado su contrato y hacía saber su intención de ser "el Alex Ferguson de Coapa", hasta que llegó el inesperado anuncio de su cese.

En las personas e instituciones bien avenidas -como es el caso- existe al final y pese a todo, un sentimiento de gratitud.

El club América lanzó en sus redes sociales un contenido con todos los números triunfantes y epítetos sonoros que engrandecen el adiós. Y Miguel extiende su gratitud por las experiencias compartidas con el club que marcó de manera más relevante su trayectoria profesional.

Ambas superan el protocolo acostumbrado de terminar peleados.

El tiempo nos revelará pistas que hoy no se tienen y también las consecuencias de este cambio de vía en el equipo más visible del País.

La tribuna sin embargo, seguirá exigiendo títulos, una manera agradable de jugar, la mentalidad de siempre y la aparición de figuras emergentes que hoy escasean entre los azulcrema.

Perder así contra Chivas, ser eliminados con bronca de por medio en la Semifinal de Concacaf y terminar con un sabor amargo en el paladar son ya capítulos resueltos.

El fanático piensa en lo que sigue y quiere triunfos con quien quiera que esté al frente.

El tiempo sigue corriendo.