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jueves 21 ene. 2021

El bicho intratable

Cuesta tanto trabajo lidiar con este virus, que existen muchas opiniones encontradas.

A veces parece que su existencia pertenece a un dogma de fe y no a una cuestión científica: hay quien cree que es un invento de algún villano y prefiere no hacerle caso. Miles de ellos ya no pudieron contarnos de su arrepentimiento.

El mundo del deporte tiene grandes vacilaciones sobre su tratamiento.

Dick Pound, el directivo más longevo del Comité Olímpico Internacional, sugirió en una reunión reciente que los gobiernos permitan a los atletas ser vacunados antes de que les llegue su turno, en aras de preservar los Juegos Olímpicos de Tokio, considerando que "300 o 400 vacunas puestas anticipadamente no son representativas entre los millones de ellas que ya se habrán distribuido antes de la inauguración".

El mundo se le vino encima sin que ese pronunciamiento haya sido avalado por el COI, quedando en declaración personal.

Pero es un hecho que el deporte, tan afectado como casi todas las actividades de la vida humana, hace lo necesario -o por lo menos lo intenta- para hacer cumplir sus calendarios y preservar su economía.

La Liga MX tuvo ventaja sobre otras del mundo: aprendió de los errores que inicialmente se cometieron en Europa al instaurar los protocolos. Aun así, los sigue perfeccionando.

Eso, claro está, no le ha eximido de cambiar de fecha algunos partidos en todas sus categorías y encontrar sorpresas como las del Rayados-América del que se sigue hablando.

La de Rayados es una actitud que hace levantar sospechas de descuido al aparentemente no haber tomado las precauciones necesarias cuando supo de dos futbolistas que quedaron fuera de convocatoria por estar contagiados.

Sin embargo, hay un periodo de incubación de dos o tres días, que puede hacer resbalar a cualquiera, como lo advirtió Guillermo Cantú cuando Bravos tuvo que aplazar el primer partido de la Liga MX el torneo pasado.

América no ofreció el beneficio de la duda para responsabilizar, ni Rayados aclaró las cosas con detalles convincentes.

El incremento en contagios y fallecimientos que hay en el país a causa de fechas que registraron un relajamiento social no son ajenas al futbol ni a nada.

La Liga MX espera en próximas horas cinco mil pruebas diferentes a las utilizadas hasta ahora, para sumárselas a los clubes y hacer más frecuentes los exámenes.

En la prevención de algo tan dañino, tan terrible como lo que se vive, hay que cerrar todas las compuertas posibles de contagio aunque el futbolista -queda demostrado- tenga una enorme inclinación a descuidarse.

La reunión virtual que sostuvo ayer Mikel Arriola con todos los clubes de la Liga MX para extremar aun más las precauciones no solamente en la práctica deportiva sino en la vida privada, deberá tener efecto para combatir de mejor manera a este enemigo microscópico que no pertenece al terreno de la fe.

El coronavirus es real y merece tanto respeto como los clubes en el caso del futbol deben tenérselo mutuamente.

Es la exigencia indispensable.