FutbolFeed

@FJG_TD

·
2 min
A
A

No es lo mismo que lo mesmo

Y si lo dice el reglamento hay que hacerle caso, por supuesto.

La pregunta que sigue es: ¿y por qué lo dice el reglamento?

El asunto del América ha traído al Atlas una especie de Reyes Magos de febrero, con regalos en las manos, pero diferente al oro, el incienso y la mirra.

En su lugar hay oro, cobre y material radioactivo, modernizando un poco la escena.

El oro lo aporta quien acepta su culpa porque -en efecto- contravino sin intención lo que decía a la letra el reglamento.

Ser caballerosos en tiempos actuales es una virtud que debe aplaudirse y resaltarse, aunque en opinión de varios expertos, había de donde asirse para pelear por esos tres puntos bien ganados en el campo de batalla.

El cobre fue transportado por diferentes actores: algunos opinadores pusieron el foco en la camiseta y no en el enunciado reglamentario, con la consecuente taquilla mediática que supone hablar del América, dueño de pasiones favorables y contrarias.

Podría ser incluido en el apartado del cobre algún directivo que hubiere tratado de denunciar un hecho para sacar ventaja de él, como lo hace el automovilista que se va sobre un hoyo en el pavimento a fin de demandar al Ayuntamiento, pero en este caso no aplica, porque la alineación indebida de todos modos se persigue de oficio.

Dejemos por ello en anécdota que el Atlas anunció que protestaría en pleno desarrollo del juego, haciendo sonoro el hecho.

El tercer elemento entonces, es el material radiactivo que podría irradiar a todos los casos futuros de cualquier índole porque queda claro que el reglamento se aplica a rajatabla.

Tendrá que exigirse que en cualquier sanción futura por un caso similar o distinto a éste -como el traspaso de Caraglio Ibargüen- no haya atención más que a la letra muerta.

Volvamos a la pregunta inicial: ¿y por qué dice eso el reglamento? ¿Por qué es tan grave lo de Viñas, que le quita los puntos a su club?

El origen explica todo con gran sencillez: el reglamento está sancionando algo en la Liga MX que fue redactado en su tiempo para evitar vivezas en segunda y tercera división.

En esas categorías, donde el control es difícil, se han vivido muchos casos en los que impostores disfrazados con el uniforme del equipo, han entrado de cambio sin estar registrados en la Federación.

No hablamos de jugadores famosos como Viñas ni de errores involuntarios, sino de futbolistas no identificados por los árbitros y de una acción de dolo al meterlos a jugar.

Como el reglamento aplica a todas las divisiones de la Liga, un castigo razonable para quien abusa en lo deportivo, es aplicado desproporcionadamente para otro que se equivoca en lo administrativo. Es obvio que cada uno merece tratamiento distinto.

Las leyes son dinámicas y echando a perder se aprende.

¿Lo haremos?