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@FJG_TD

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Indispensable viaje a Tokio

La Selección Preolímpica sabe que un mal día lo tiene cualquiera y eso no puede suceder en el partido más importante, que será la Semifinal del próximo domingo.

Es en ese duelo que estará en juego el boleto para asistir a Tokio, y por lo tanto en el que no hay marcha atrás ni posibilidad de corregir nada.

Sabemos que nadie gana un partido antes de jugarlo y que sorpresas desagradables se han vivido muchas en la historia. México deberá recordarlo en todo momento.

Primero vendrá el cierre del grupo, con el partido contra Estados Unidos pasado mañana, que siempre genera expectativa.

Los "primos" también están viviendo un cambio generacional que terminará refrescando a su equipo mayor, por lo que este duelo, con los dos ya clasificados a Semifinales, invita a que ambos se cuiden las piernas para buscar cada uno por su lado el par de pasajes olímpicos.

Si se vuelven a ver en la Final ya con su pasaporte sellado, habrán cumplido simplemente con el pronóstico.

Para quienes esperábamos ver a una Costa Rica promisoria ayer por la tarde, la decepción fue inevitable.

Los ticos, rivales clásicos de México antes del crecimiento de la Selección de Estados Unidos, han caído en un tremendo retroceso que hasta hoy parece irreversible.

El Tri sometió con facilidad a un rival que quiso dar la cara, pero que se ahogó en sus propias debilidades.

Si bien en algún momento peleó con más determinación la posesión de balón, nunca supo qué hacer con él porque salvo por algunas de sus individualidades, no tenía cómo generar juego ofensivo.

Lo que más se notó de Costa Rica fue su constante golpeo que ensució el partido. La incapacidad para detener a un equipo más técnico y mejor conformado le hicieron confirmar el naufragio sin las herramientas legales que el buen gusto futbolístico procura.

La conclusión entonces es la misma a la que llegamos desde hace muchos años: Concacaf es donde vive México, el lugar al que debe su lealtad, pero tiene poco que aprender de los demás.

Junto con Estados Unidos han marcado la pauta y lo seguirán haciendo porque tienen más recursos para formar futbolistas de mayor calidad que el resto de la Confederación, siempre sufrida y relegada a papel de víctima poco más o poco menos honrosa.

Está claro que ese retraso no es voluntario; es porque no tienen los recursos para salir de ahí.

Es por eso que México no puede tropezarse el próximo domingo: ganar ese partido es su pasaje poco frecuente hacia un torneo oficial en el que sí se puede medir a los mejores y competir contra ellos para medir su estatura.

Mientras tanto, la Selección mayor alista sus partidos contra Gales y Costa Rica en Europa.

No pudo repetir rivales de más jerarquía como en su gira anterior, pero contra alguien hay que jugar.

Veámoslo de esa manera.