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@FJG_TD

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El motín de los doce

Por diferentes causas, Colombia tenía a finales de la década de los cuarenta, una liga que seguía sus propias reglas.

Aprovechando una huelga en el futbol argentino, destrozó el mercado de fichajes en Sudamérica porque ofrecía grandes sueldos a sus figuras más destacadas, dado que no pagaban por las transferencias.

La FIFA expulsó de su seno a Colombia, que tuvo tiempo de vivir cinco años maravillosos conocidos como El dorado.

Millonarios, por ejemplo, contrató en ese lapso a tres enormes figuras de River: Adolfo Pedernera, Néstor Rossi y un joven Alfredo di Stéfano lo hicieron campeones cuatro veces en los cinco campeonatos que se jugaron en esa época.

El torneo, dice la historia, era espectacular porque todos los clubes tenían refuerzos increíbles.

Pero la afectación económica a toda la Sudamérica era tremenda: todo mundo se quería ir a jugar a la liga colombiana.

La FIFA firmó un pacto para reabrirle sus puertas, a cambio de regresar a los astros a sus clubes de origen o bien, hacia Europa. Es ahí cuando Alfredo di Stéfano, tras intensos litigios entre el Barcelona y el Real Madrid, se va a jugar al equipo merengue.

A Colombia le convenía terminar esa etapa porque no podía asistir a Copas del Mundo, participar en el mercado internacional exportando jugadores nativos, ni sus clubes jugar en Copa Libertadores o en el Sudamericano de selecciones nacionales, hoy Copa América.

La declaración de guerra que han lanzado doce de los clubes más importantes de Europa al formar una Superliga, es muy parecido a lo que tuvieron los colombianos en su liga pirata. Y las consecuencias, advierten UEFA y FIFA, serán también similares.

Esos equipos no podrán participar en sus ligas locales, en la Champions o Europa league, sus jugadores ser seleccionados nacionales, ni tampoco ser transferidos a equipo alguno ajeno a este movimiento inaudito.

El futbol es un ecosistema muy claro en el que todos dependen de todos, y romper ese círculo será mortal para la mayoría.

Las patadas en el escritorio harán arder las oficinas, y por lo menos de inicio, las posturas no aceptarían mediación. O es blanco o es negro.

¿Real Madrid, Barcelona y Atlético de Madrid fuera de la liga de España? ¿O Manchester United, Arsenal, Liverpool, Chelsea y Tottenham lejos de la Premier? Inter, Milan y Juventus, ¿despedidos de la Serie A?

La liga francesa, con el PSG incluido, declina la invitación a participar en la Superliga, lo mismo que hizo el Bayern Múnich.

En épocas que suelen desestimar lo establecido y las reglas que rigen y ordenan, el futbol trata de desconocer a través de doce clubes tan importantes como egoístas, el equilibrio necesario para la supervivencia en tiempos de por si complicados.

La madre de todas las batallas ha comenzado.