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@FJG_TD

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Clases sociales en la Liguilla

El futbol tiene clases sociales y el gran reto de medianos y pequeños es ascender a la siguiente.

Por qué Santos Laguna debe de esforzarse más que otros y Puebla pertenece a la esquina de los olvidados, tiene que ver con la actividad económica, el poder adquisitivo y por supuesto, la gestión de sus franquicias.

Los semifinalistas que se enfrentan esta noche ofrecen personalidades diferentes.

Santos Laguna es un equipo que ha tenido en la consistencia filosófica su mejor arma, independientemente de que ha tenido diversos momentos financieros.

Alternando planteles poderosos con otros en que la cantera lleva la mano, tiene un pensamiento institucional claro, avalado con una enorme inversión en infraestructura que aun en tiempos de pandemia ha sido sostenida en todo lo posible.

Santos Laguna apuesta por la cantera, gasta lo que puede gastar sin endeudamientos comprometedores y tiene toda la intención de internacionalizarse y aprender de las mejores prácticas de varios clubes del mundo.

Hoy está en semifinales porque supo sortear problemas, lesiones y bajas de juego. Llegó con voluntad y decisión a este duelo tras noquear en el último asalto a Rayados, que tiene mucho de lo que los laguneros adolecen: ciudad de alta capacidad económica, afición que puede gastar y llenar el estadio cada quince días hace años y un creciente reflector nacional.

El Puebla a cambio da tumbos con más frecuencia de lo que aparece en las Liguillas.

Representa el ejemplo contrario: han desfilado dueños, presidentes y hasta colores de uniforme distintos. A grado tal que los "Ejecutivos" de José Abed vestían de naranja y el de los hermanos Thoma jugaba con la brújula al revés.

Últimamente sin embargo La Franja, la añorada Franja que se batía antaño como fiera en cualquier partido, parece retomar un rumbo que ya desconocía: el del protagonismo sobre otros que tienen más.

Juan Reinoso primero y Nicolás Larcamón ahora, han sabido llevar al equipo por rumbos sorprendentes.

El Puebla de esta noche en Torreón aspira a mantener el paso, a no quebrarse como víctima del principio de Peter y luego, más importante todavía, a mudarse al barrio de los pudientes aunque su casa sea más pequeña que las grandes mansiones de los que ahí viven.

Para eso, tiene que ser claro en sus motivos institucionales y tener el aire suficiente para continuar volando alto.

Si vende jugadores para resarcir su bolsillo sin reponerlos correctamente, si lo envuelven en rumores de cambio de domicilio o de venta de franquicia, si no pueden resistir como hasta ahora los tremendos efectos de la pandemia, serán flor de un día.

La Franja tiene hoy una cita importantísima porque no está en juego solamente un valuable boleto a la Final, sino lograr ese salto de clase social.

La tradición de una ciudad entrañable se los agradecería.