@rgomezjunco

miércoles 20 ene. 2021

Sobre nada

Ésta fue una de esas recurrentes ocasiones en las que el columnista no sabía acerca de qué escribir.

Primero pensó en dedicar este espacio a explicar por qué el arranque del Guardianes Clausura 2021 ha ofrecido tan pobre futbol y tan pocos goles, sobre todo en la segunda jornada.

Como ejemplos de ese bajo nivel pensó en lo decepcionantes que han sido tanto el inicio de las Chivas como el del América, pero entonces recordó el poco tiempo con el que en los recesos decembrinos de esta peculiar Liga MX cuentan los equipos para prepararse, y las semanas que necesitan para acercarse a su nivel óptimo, y entendió que en realidad este flojo arranque que en términos generales hemos visto puede ser considerado normal y por lo tanto un asunto para nada digno de una columna entera.

Como posible tema estaba también el del Covid-19 y su impacto reciente en el Monterrey, plagado de contagios; pero en ese caso resultaba obligado pensar en el tremendo dolor que ese virus le ha ocasionado a tanta gente mucho más allá del simple juego del futbol.

Al decidir abandonar ese tema por lo doloroso que resulta, al columnista le vino a la mente el otro equipo regiomontano, los Tigres, y empezó a escribir sobre su próxima participación en el Mundial de Clubes, que iniciará el jueves 4 de febrero cuando enfrenten al equipo coreano Ulsan Hyundai, campeón de Asia, casi casi con la obligación de vencerlo para así instalarse en la Semifinal del domingo 7 contra el campeón de la Copa Libertadores, ya sea el Palmeiras o sea el Santos, equipos brasileños que el 30 de enero irán en pos de ese título.

Y pensó que si los Tigres fueran capaces de ganar también ese segundo partido, podrían enfrentar en la Final de ese Mundial de Clubes al equipo más poderoso que jamás hayan enfrentado en su historia: el Bayern Munich.

Pero ahí se agotó un tema que en realidad volverá a serlo conforme se acerque ese torneo que se jugará en Catar, y al buscar otras opciones el columnista no sabía si por ejemplo comentar algo sobre el novedoso uniforme presentado por el América, para decir que el diseño le parece muy original, pero que también le resulta incomprensible que en éste y en la mayoría de los demás equipos, mexicanos y no, siga mostrándose tan poco respeto por los colores tradicionales, por la propia identidad.

Claro que si de cosas incomprensibles se trata, era inevitable pensar en el increíble caso de Jonathan Rodríguez y su irresponsabilidad, su falta de compromiso con un Cruz Azul urgido de comprometer a todos sus elementos en la urgente tarea de recuperación.

Para no seguir amargándose el rato, el columnista decidió pensar mejor en algo positivo, y de inmediato se acordó de los Pumas, de su buen inicio, del alentador debut de Emanuel Montejano y de otros prometedores futbolistas mexicanos, del excelente trabajo de Andrés Lillini.

Pero como después de tanto pensarle nunca supo con cuál tema quedarse y en cuál extenderse, el columnista decidió mejor no escribir nada.