@SanCadilla

miércoles 19 feb. 2020

NO ES GRIPE

Lo de Cristian Calderón no sorprende por su historial y hay quienes dicen que hasta se había tardado en Chivas.

Porque eso de la música de bandas y la afición por las bebidas de alta graduación es una de combinación que disfruta mucho el jugador.

Cuando el dinero y la fama le comenzó a llegar al "Chicote", le gustaba darse sus gustitos con su gente en Tepic, su lugar de nacimiento. Allá son famosas esas reuniones que organizaba el entonces ex futbolista del Atlas donde contrataba ese tipo de agrupaciones para amenizar sus convivencias.

La cercanía de Guadalajara a Nayarit siempre le ha permitido ir y venir, eso sí, anda de un lado a otro con uno de sus mejores amigos que es el conductor "resignado". En su paso por el Necaxa eran menos frecuentes las visitas a su tierra, pero también se dio a conocer por su gusto por la parranda.

Aunque ha tratado de ser más discreto y a veces con el pretexto de sólo jugar cartas con sus cuates, el alcohol no falta.

El domingo fue en su día libre y muy respetable su vida privada... siempre y cuando la mantengan así.

Créanme que este comportamiento no cayó nada bien en el grupo, sobre todo porque no es el momento, por lo cual el propio Ricardo Peláez habló con él por el tema de la imagen y el compromiso que deben mantener. Sin embargo, no violó ninguna parte del reglamento, por lo que no habrá multa.

Eso sí, la lupa estará sobre él y ya está advertido de volver a repetir algo así.

Pero como dicen en mi pueblo: eso ya no se quita. Ni que fuera gripe.

PETICIÓN

El buen juego, la estrategia, el trabajo de táctica fija y todos los argumentos futbolísticos suelen quedar de lado para aquellos aficionados que consideran que todo se resuelve poniendo "huevos".

Un sector de La Barra 51 fue convocado para manifestarse el lunes afuera del entrenamiento del Atlas, esto porque su equipo sigue en picada y ya en un par de semanas se viene el Clásico Tapatío, así que aprovecharon para hablar con jugadores como Lorenzo Reyes e Ignacio Jeraldino, además del entrenador Rafa Puente y el directivo Israel Villaseñor.

Los 12 aficionados que eran, aproximadamente, se limitaron a pedir que los jugadores pusieran "huevos" en la cancha. Como sí esa fuera la única razón por la que el equipo no haga un título desde hace 70 años.

Al menos, para los jugadores fue breve el encuentro, sin bajarse de sus autos, y les respondieron que así sería.

¡'BORRACHO'!

Pues ayer el León le dio una paseada al LAFC con un 2-0 que no refleja la superioridad que tuvo el club mexicano.

Cuando el futbol se gane con equipos de marketing y no con goles, ese día la MLS va a superar a la Liga MX... pero por ahora no.

Eso sí, el atractivo de ver a Carlos Vela provocó en el Estadio León un "lleno completo", dirían los comentaristas de la TV (como si hubiera llenos incompletos), aunque haya pasado completamente de noche y se viera lento y hasta pasado de hamburguesas. Parece que la pretemporada la estaba haciendo en el In-N-Out.

La afición del León no desperdició la oportunidad de fastidiar al rival y no se la fió ni al talentoso delantero mexicano, por lo que cada que Cracklitos se acercaba a cobrar un tiro de esquina le gritaban "¡borracho, borracho!".

Eso ofendió -para variar- a muchos de todos esos seres que deambulan en redes sociales ofendiéndose por todo. Supongo que querían que le aplaudieran de pie durante 20 minutos, le lanzaran rosas y le recitaran un poema de Pablo Neruda. ¡Por favaaaar!

Recuerdo que hasta al idolatrado Cuauhtémoc Blanco- - -hablo del genial futbolista, no del nefasto político- cuando jugaba de visitante con el América le gritaban de todo, pero eso sí, con la Selección Nacional era el más ovacionado y querido.

Y ni qué decir, por poner sólo otro ejemplo, del legendario Hugo Sánchez al que desde las tribunas le coreaban "¡Santos, Santos!", en clara referencia a Antonio Carlos, quien desposó a la ex mujer del "Pentapichichi".

No me malinterpreten, su filosa servilleta está en contra de la violencia en los estadios y de cualquier tipo de discriminación, pero no hay que perder de vista que el futbol también es un desfogue social que permite que muchas cosas fluyan en esta sociedad.

Los "piel-delgadita-me-ofendo-por-todo" ya se apropiaron de las redes sociales... no hay que permitir que se apropien de las tribunas de nuestros templos futboleros.

No es un partido de tenis. No es una ronda de golf. Es futbol.

¡NO ME AYUDES!

Pues al interior de la Comisión de Árbitros están espantados luego del fin de semanita que se aventaron los nazarenos, en particular los del Santos vs. Tigres, en el que Nahuel Guzmán hizo de las suyas nuevamente.

Muchos no entienden el patético desempeño de Jorge Antonio Pérez Durán, a quien le pasó de noche la burda patada del arquero de Tigres a Eduardo Aguirre.

Hay quienes creen que el árbitro no quiso meterse en más problemas porque le llegaron de golpe los fantasmas de todas las veces en las que marcó penal y luego se echó pa' trás.

En 2013, señaló un pena máxima a favor de Toluca vs. Puebla, pero como por arte de magia metió reversa. Y ya ven que a los silbantes casi no se les da eso de compensar, así que ayudó a los Diablos Rojos, ¡dos años después!, cuando le quitó al Atlas un penal que ya había señalado.

Bueno, Pérez Durán la ha regado hasta en los amistosos, como en el River-Boca de 2014 en el Azteca, cuando primero le dio un penal a los Millonarios y luego se los quitó.

Pero la culpa no es del árbitro... sino de quien lo programa ¿o cómo iba?