@SanCadilla

lunes 16 mar. 2020

LÁSTIMA RAFITA

No cabe duda que a veces el futbol es caprichoso. Atlas finalmente logró ganar bajo el mando de Rafael Puente del Río, quien a manera de chiste -aunque en su momento nadie le captó el sarcasmo- y hasta se molestó porque nadie soltó por lo menos una risa; pero decía que ya se le había olvidado ganar, y su memoria no registraba la última vez que había celebrado un triunfo como técnico.

El caso es que ayer, por fin, y muy a su pesar ganó al Toluca "a lo Atlas" con un 3-2 lleno de drama hasta el último minuto del partido en un solitario Estadio Nemesio Díez. Y sufrió porque según en la narración del juego el ex actor de la telenovela Código Postal estaba furioso cuando el cuarto árbitro anunció que se agregaban seis minutos de compensación. Pues avísenle que eso es jugar "a lo Atlas".

Pero bueno, una vez concluido el juego, el buen Rafa no tuvo oportunidad de lanzar alguna de sus frases domingueras inspiradas en algún personaje célebre, pero que ahora hablara del triunfo, porque en las otras ocasiones siempre sacaba de la chistera una cita en referencia a la derrota.

La razón por la que no logró hablar con los medios de comunicación es de sobra conocida, y es que como parte de las medidas preventivas contra el contagio del covid-19, se decidió que ningún entrenador ofreciera conferencias de prensa, así como tampoco hubo zonas mixtas con los jugadores para así evitar las aglomeraciones en las salas de prensa. Bien por esa victoria para Puente, quien cortó la racha de cinco descalabros consecutivos como entrenador del Atlas, y 12 desde su ciclo con Gallos Blancos. Pero también muy bien por Atlas.

UNA DIVERTIDA ANÉCDOTA DE INFLUENZA EN 2009

Hoy en día el tema inevitable de conversación es el pánico que ha generado la propagación del covid-19, y que en el mundo del deporte ha provocado un paro a nivel mundial en sus principales actividades.

En México y Estados Unidos, en 2009, apareció el brote de infección llamada de gripe A (H1N1), Influenzavirus o simplemente influenza tipo A, lo cual en su momento derivó también en medidas preventivas como el cierre temporal de sitios en donde se congregaran las multitudes como centros comerciales, cines, teatros y por supuesto, estadios de futbol.

En aquel entonces, al igual que ahora con el tema del coronavirus, se tomó la decisión de que los partidos de la Liga MX se jugaran a puerta cerrada durante dos semanas.

El caso es que en aquel entonces, en 2009, en el partido disputado entre Chivas y Puebla en el Estadio Jalisco (el Rebaño aún no se mudaba al Akron), no sé a quién del staff del club se le ocurrió que para que los jugadores no sintieran ese vacío tan terrible de no tener gente en las tribunas, pusieron detrás de las porterías una especie de cartones gigantes en los que se dibujaban espectadores, pero aparte de eso, también tuvieron la puntada de que el sonido local pusiera la ovación, aplausos y el grito constante de "¡Chivas!".

Pero el que no soportó el ruido de fondo fue el entonces técnico del Guadalajara, Francisco Ramírez, quien se enfureció porque no lograba que sus indicaciones fueran escuchadas por sus jugadores, por lo que ordenó que de inmediato quitaran el sonido. De todas formas, de poco sirvió que los jugadores pudieran escuchar a Paco, porque el partido terminó con un triste empate de 0-0.

Vamos a ver las anécdotas que nos deja ahora la pandemia del coronavirus.

DECISIONES, ECISIONES

Aquí lo manifesté desde varios días antes porque por donde se le viera, lucía como absurdo no cerrar los estadios de la Liga BBVA MX a la luz de lo que estaba pasando en todo el mundo con la contingencia por la pandemia del covid-19.

Ligas más chonchas y competencias mil veces más importantes que la MX ya habían tomado la decisión desde días antes de dejar de operar y aquí parecía que estábamos en la Luna.

La Liga podrá recargarse en la justificación de que el mismo Gobierno afirmaba que estábamos en una fase que no requería acciones radicales, pero por como se dieron las cosas, parecería que el sentido común de la sociedad fue el que empujó a que se tomaran esas acciones y ahí la Liga no fue muy proactiva.

De hecho, a partir del sábado las decisiones se vinieron en cascada, y más de uno se fue al baile sin mucho margen de maniobra.

La decisión que se tomó el domingo de suspender el futbol mexicano a partir del final del juego América-Cruz Azul es plausible como medida necesaria para reducir el riesgo de propagación del virus.

Pero al enterarnos de casos como el del Atlas femenil, que viajaron en camión a Monterrey para enfrentar a las Rayadas y llegando allá les dijeron que se suspendía la Liga y ahí vienen de retache, otras ¡10 horas!.

O de Tigres Femenil, que iba volando de Monterrey hacia la Capirucha para jugar ante el América ayer en tarde, me hace pensar que la medida se les ocurrió de un momento a otro o de plano se les chispoteó y no le avisaron a los afectados inmediatos para evitar algo como lo de las felinas del norte.

¿No pudieron echarles un grito el domingo a las 11:00 para evitar todo el relajito del viaje?

¿Cuánto se habrá gastado Tigres en ese paseo infructuoso?

Hay quienes siguen creyendo que a la Liga le faltaron enteros para cerrar los estadios desde media semana.

Sólo el tiempo dirá cuando se haga el conteo de gente infectada en Morelia, Tijuana, Querétaro, la Ciudad de México, Oaxaca y Mérida si esos 6 partidos (2 por cada Liga), tuvieron qué ver con la propagación de la enfermedad.