@SanCadilla

viernes 23 oct. 2020

PESO ÁGUILA

Tal parece que cualquier integrante del América tiene más peso en la Comisión de Árbitros que el mismo Arturo Brizio.

Al presidente le basta recibir una llamada quejándose de sus árbitros para que los deseos de Coapa se hagan órdenes.

No es la primera vez que ocurre, ya son varios silbantes que manda a la congeladora cuando se equivocan en contra de los del "Piojo".

Peeero, lo curioso en esta ocasión, mi filoso lector, es que no hay error arbitral de por medio, sino una mera petición americanista.

Hay que recordar que en la Final de diciembre cuando se coronó el Monterrey en el Estadio Azteca, César Ramos se comió un penal de Leonel Vangioni sobre Guido Rodríguez.

Desde entonces, y fiel a su historial de aaaños, Miguel Herrera culpó al arbitraje de perder esa Final. Nada del 'mea culpa' en su planteamiento o a los fallos de sus jugadores.

En esa ocasión bastó una queja de sus jefes con Brizio para que Ramos Palazuelos no les pitara en un buen tiempo y vaya que se los cumplió, primero lo sentó en las primeras 3 jornadas del año... ¡y duró 10 meses sin pitarles! Aunque eso significara dejarlo fuera de los partidos bravos del torneo donde, se supone, van sus mejores hombres.

El lunes del reencuentro entre Ramos y el América en el partido contra León, tal y como se vio en las cámaras de televisión al final, el "Piojo" no se guardó nada y le cantó ese error. El árbitro lo reconoció, pero también le regresó la bala con esa frase de 'yo no tiré penales, yo no la puse en la fila 80'.

Vaya que les dolió la osadía del árbitro porque volvió la queja en contra de Ramos y Brizio no lo designó en esta fecha a pesar de no tener errores y de estar presente en 13 de 14 jornadas por su rendimiento.

Lo sucedido generó tanto malestar e indignación en el gremio que Arturo Brizio tiene ante sus silbante menos crédito que mi tarjeta.

Como la queja americanista no será reconocida, sería interesante escuchar la explicación del propio Brizio como lo hace en el análisis arbitral de cada jornada, aunque precisamente en la semana se haya olvidado de mencionar las decisiones de Fernando Guerrero en el Clásico Tapatío.

¿Y qué creen? César Ramos no dirige y el "Cantante" sí.

¡Qué cosas!

TODOS SUFREN

Como hemos venido platicando, la desorganización de la Liga de Balompié Mexicano ha provocado una serie de conflictos que amenazan seriamente la estabilidad de su proyecto y por lo tanto de su permanencia.

Y no solamente los equipos son los que se traen una pachanga en el tema del retraso de los salarios a sus jugadores, o el descuido en logística como los viajes y demás; sino también la televisora WCN, miasma que se aventó el tiro de transmitirles los partidos.

La empresa, con sede en Houston, Texas, la verdad ha sido hasta el momento muy tolerante para no quejarse de manera pública para resolver temas que le corresponden a la LBM.

Y es que iniciar un partido a tiempo en la LBM es prácticamente imposible. En el duelo inaugural, el Real San José y Morelos FC empezó 17 minutos después de la hora programada, algo así como en el llano cuando estamos esperando al de los registros y nada más no aparece.

Hay otros casos en que los equipos agarran el calentamiento como si fuera el primer tiempo y están dale que dale como si en esos minutos se bajarán los kilos de más de muchos de los pateabalones.

La gente encargada de la logística de los partidos no se ponen de acuerdo para ver qué equipo sale primero, o si entran a la cancha los dos juntos, si hay o no entrega del balón de parte del árbitro a los jugadores en el inicio del juego, lo cual retrasa el comienzo y que es un tiempo valioso para la televisora con los pocos o muchos anunciantes que tenga programados para los respectivos encuentros.

Otro punto que los desgasta, es que la gente de WCN debe llegar a cada estadio a averiguar en dónde pueden colocar las cámaras, dónde conectarse, cositas que se supone que los clubes deberían facilitar por indicaciones de la LBM.

En fin, veremos cómo les va en la Fecha 2.