FutbolFeed

@SanCadilla

·
3 min
A
A

¡¡AGUAS!

Pues Mikel Arreola, flamante presidente de la Liga MX, va a tener que meterle mucho ojo, no solo a los clubes, sino también a la propia Federación Mexicana de Futbol con un tema por demás sensible.

Con eso de la reforma a la ley que prohibe pagar vía outsourcing a cualquier empleado, el medio futbolero tendrá que andar con pies de plomo porque le encanta acordar sueldos, premios y bonos por debajo de la mesa para evadir impuestos.

Incluso, hasta el organismo rector del balompié tendrá que andar con cuidado.

Porque acá entre nos, la Federación Mexicana de Futbol le paga a los entrenadores de las diferentes selecciones nacionales, así como a gran parte de sus cuerpos técnicos, a través de la vía del outsourcing.

A pesar de que acuden a diario a trabajar, tienen horarios y están dentro de los organigramas de la Femexfut, estos empleados no aparecen oficialmente en la nómina.

Las razones sociales, desde las cuales llegan los pagos, son Champions Sports Club S.A. de C.V, Consultivos del Valle S.A. de C.V y Consultoría Euromexicano S.A. de C.V.

Estas empresas fueron creadas en Cancún en 2010, 2015 y 2016, respectivamente. Fue Benjamín Salvador de la Peña Mora, titular de la Notaria Número 20 del paradisiaco destino, quien dio fe de la constitución de la empresa Minakol S.A. de C.V. el 31 de marzo de 2010, la cual posteriormente cambió de nombre y razón social a Champions Sports Club.

Y aquí se pone bueno el asunto: varios entrenadores estuvieron cobrando sin mayores problemas, pero en 2019, el SAT boletinó a Champions Sports como una presunta empresa fantasma, lo cual quedó asentado en el expediente con terminación 69748.

Para mayo del 2020, el fisco nuevamente emitió un listado de empresas con operaciones irregulares ¿y qué creen? que seguía apareciendo la susodicha pagadora, por lo que el estatus de "empresa fantasma" pasó a ser definitivo.

Por eso, cada vez que abro la página de la Liga y de la Federación y me aparece el famoso escrito de "Comprometidos con la prevención e identificación de Operaciones de Recursos de Procedencia Ilícita", uno no puede más que soltar una sonora carcajada.

¿Será que dentro de los propósitos de Año Nuevo de la Femexfut, la Liga MX y la graaaan mayoría de los clubes está el erradicar este tipo de prácticas al margen de la ley? ¡Quééé! ¿De qué se ríen?

¿VACILADA?

El pasado 28 de diciembre, el Tepatitlán publicó en redes sociales que dejaba la Liga de Expansión.

"A partir de la próxima temporada volveremos a buscar el sueño de ganar un campeonato en la Liga Premier", aseguró el equipo alteño, a través de un extenso comunicado.

Evidentemente se trataba una de esas sobadísimas bromas del Día de los Inocentes, pero pues ahora no es vacilada.

El Tepatitlán acogerá con los brazos abiertos ni más ni menos que al recién desempacadito de la cárcel, Joao Maleck, quien salió gracias a las bondades de la justicia -o mejor dicho, injusticia- que se vive en Jalisco, tras haber dado muerte a una pareja de recién casados cuando manejaba alcoholizado.

Como lo leen, el equipo de "Chema" Martín del Campo y Víctor Cosío, ex directivos del Atlas, le abrirá las puertas al jugador propiedad de Grupo Orlegi.

¿Merece Maleck otra oportunidad? ¡Por supuesto! Pero mi punto es que se lanza un terrible mensaje de impunidad el regresarlo a la actividad de inmediato.

En ligas más civilizadas, las acciones de los deportistas fuera de la cancha son sancionadas también dentro de ella.

Imagínense, si la Federación Inglesa de Futbol castigó con 3 partidos de suspensión a Edinson Cavani por responder en Instagram los elogios de un viejo amigo con un "gracias negrito" ¿Qué sanción le aplicaría a Joao?

Ni qué decir de otras ligas, como la NFL, que hasta corre a los jugadores por una cláusula que establece terminación de contrato en caso de "conducta en detrimento del equipo".

¿Se acuerdan del famoso "código de conducta" de la Liga MX? Yo tampoco.