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@SanCadilla

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COCCA, OÍDOS SORDOS

Diego Cocca quiere ser prudente ante la polémica.

De manera inteligente, para no meterse en camisa de 11 varas, el técnico del Atlas no distrae su atención en el tema que se generó en la fecha 12 en el partido entre Pumas y el Atlético de San Luis, en el que el árbitro Marco Antonio Ortiz anuló tres goles a los potosinos, lo cual sembró dudas porque horas después jugaban los Rojinegros contra el Cruz Azul.

Si aquel partido lo ganaba el Atlas mezclado con la derrota de la sucursal del Atlético de Madrid en México, entonces el tema se hubiera puesto más ardiente de lo que se puso, porque los Zorros se habrían colocado en el penúltimo lugar del Cociente -ese sitio tan codiciado en el que te ahorras 50 millones de pesos-.

Ayer al DT se le cuestionó sobre todo el debate que se armó tras lo sucedido, y aseguró que si bien respeta las opiniones de cada aquel que emita un juicio, realmente su cabeza está puesta en entrenar a su equipo para ganar en la cancha los puntos en disputa, claro sin mencionar que si hay posibilidad de obtenerlos en la mesa como pasó ante América, pues ahí sí será válido hacer ruido para ejercer presión.

Suponiendo que Cocca se enganchara y reprochara a todos aquellos que cuestionan los asuntos extraños que indirectamente le benefician, entraría en un terreno que no le convendría porque seguramente sólo complicaría la situación.

Pero hay una piedra en el zapato, y que deja en evidencia su incomodidad con una boca torcida cada vez que se le toca el tema de salir del último lugar del Cociente, pues asegura que los medios no se cansan de repetirlo, y considera que es innecesario ya que es algo que ellos saben y nadie lo cambiará.

Puede ser comprensible el malestar de escuchar la cantaleta del Cociente y el evitar la multa de los 120 millones de pesos que debe pagar el sotanero, pero es algo que de antemano sabía Cocca que viviría con el Atlas hasta no darle solución.

Ni modo, es lo que le tocó a Diego, no hay más que aguantar, y torearlo tal como lo hace con el asunto del San Luis.

VIACRUCIS

Marco Antonio Ortiz Nava, Óscar Macías y Óscar Mejía vaya que han vivido su propio viacrucis.

A muy mala hora se les ocurrió tener actuaciones por demás cuestionables en la Jornada 12 del Torneo Guardianes 2021, tras la cual la Liga MX entró en pausa por la Fecha FIFA.

Y es que, para que se den una idea, un árbitro llega a percibir 42 mil pesos por pitar un partido de Primera División. Si de por sí ya era bastante malo para el bolsillo parar una semana por los compromisos de Selecciones, mucho peor lo es ligar semanas sin trabajar.

Si algo ha caracterizado a la actual gestión en la Comisión de Árbitros es que el tipo de errores que cometió cada uno de estos tres silbantes no se quedan impunes. Hasta ahora así ha sido.

Macías no marcó un claro penal del Necaxa sobre Juárez, y tampoco se ayudó como debía con el VAR (así que ya habrá otros castigados); Mejía se comió un clarísimo penal a favor de Santos, y Marco Ortiz Nava fue definitivamente el peor de todos con un arbitraje más que polémico en el Atlético San Luis-Pumas, con tres goles anulados al club potosino, uno de ellos de manera errónea, ya que el portero Alfredo Talavera nunca tuvo posesión del balón, en una jugada en la que lo vacunaron.

De no ocurrir nada extraño, los tres tendrán que irse a la congeladora en la reanudación de la Liga MX a partir de este viernes y con ello perderían una lanita que en estos tiempos de crisis a nadie, pero absolutamente nadie, le sobran.

A buena hora regaron el tepache, pero sin duda el precedente debe quedar marcado.