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@SanCadilla

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NECESITAN UN PARO

Bien dicen, mis niños, que nadie sabe para quien trabaja.

Luego de los 3 juegos sin ganar del Atlas, incluida la derrota en el Clásico Tapatío, los Rojinegros se disputarán en la Jornada 17 tanto ahorrarse 50 millones de pesos como volver a disputar la Fase Final del futbol mexicano.

Los Zorros tendrán la ventaja de saber el resultado que necesitan en su visita del viernes al Necaxa, ya que un día antes, el Atlético de San Luis, ya sin aspiraciones de clasificar y como último del Cociente, recibe al Pachuca.

Sí, es decir que el Grupo Orlegi, de Alejandro Irarragorri, anda cruzando los dedos porque los Tuzos, de Jesús Martínez, derroten a los potosinos.

Estos dos personajes del balompié tenochca no se pueden ver ni en pintura, con, al menos, dos puntos de quiebre en su relación: el Tri y el Ascenso MX, donde tenían posturas encontradas, tanto por el tema de los derechos en 2017 de la Selección Nacional, así como la eliminación de la División de Plata el año pasado.

Si Pachuca cae ante los potosinos, la escuadra de Diego Cocca tendrá sí o sí que vencer a los Rayos en su última oportunidad.

San Luis necesita vencer a los Tuzos y que Atlas no gane, para librar el último puesto y la multa de los 120 millones de pesos. Si los potosinos empatan o pierden, serán coleros, sin importar lo que haga Atlas.

En caso de que los Zorros acaben últimos le darían su lugar en el Repechaje al puesto 13 de la Tabla General; en caso de ganar desembolsarían 70 millones de pesos de la multa por el Cociente, peeero ascenderían puestos buscando ser locales en el duelo directo por el pase a Cuartos de Final.

Habrá emociones.

QUÉ DECEPCIÓN

De plano hay inadaptados que no saben disfrutar el futbol, que no entienden, que en este deporte, el más importante de lo menos importante, tal y como en la vida, se pierde y se gana.

La violencia volvió a sacudir a la Liga MX, sin importar los aforos limitados o la pandemia que estamos viviendo en el mundo.

El viernes, en el Cuauhtémoc de Puebla, una mujer fue pateada a traición por un aficionado, si así se le puede decir, de los Pumas.

No es la primera vez que los fans auriazules hacen desmanes en patio ajeno, ya que también en Aguascalientes incomodaron a varios huéspedes y trabajadores de uno de los hoteles cercanos al Estadio Victoria, cuando fueron a enfrentar al Necaxa en la Fecha 14, el pasado 9 de abril.

No conformes con esto, al otro día, llegaron a la alberca de las instalaciones para curarse la cruz con varias chelas, lo cual, por supuesto, estaba prohibido.

En el Estadio Universitario, un aficionado resultó con una costilla fracturada y golpes en la cabeza luego de ser tundido por varios seguidores de los Rayados, incidente que de no ser por las redes sociales, hubieran pasado de noche para los vigilantes del estadio y la Policía de Monterrey.

¿Dónde estaba la vigilancia?, ¿dónde estaban los de seguridad privada que contrata Tigres?.

Y para cerrar con broche de oro, un par de borrachos en el Estadio Jalisco, que apenas acabando el triunfo de Chivas 1-0 sobre Atlas, se dieron unos buenos derechazos, que bien pudieron pasar a más de no ser por la intervención de la seguridad.

A las afueras del Estadio Jalisco circula un video de cómo un papá tiene que sortear a varios barristas rojinegros para abandonar el inmueble en paz. ¿El saldo? Pues el susto de ser encarado, no sólo él, sino su hijo, menor de edad, a quien le arrebataron un gorro del Rebaño.

Ojalá que para los que ya fueron identificados, no sólo los clubes, sino que la Liga los vete por el resto de su vida y a ver si así, logran entender.