@SancadillaNorte

jueves 26 dic. 2019

ÉXITO O FRACASO

Los Rayados están a punto de terminar un semestre álgido, lleno de estrés y adrenalina, con tristeza y gozo, pero lo mejor es que lo pueden coronar con un título del Liga ante el América y en el Estadio Azteca.

Sin embargo, todo este romance entre los Rayados de Mohamed y su afición habrá quedado en una muy linda anécdota si no se consigue ser campeón. Así es el futbol, pocas medias tintas hay y eso lo hace el deporte más hermoso del mundo para muchos. Para mí es el beisbol.

Y de eso están conscientes los altos mandos en el futbol regiomontano. En materia de futbol para nuestra Ciudad los últimos 10 años han sido dorados en contraste con el gris, negro y rojo en muchos asuntos más importantes. A eso nos hemos acostumbrado, para bien o para mal.

Platicando el otro día con un directivo me decía que ellos saben de la importancia de ganar los partidos como los de hoy y el domingo, que se dirimen en éxito o fracaso.

Ya saben lo que les espera si le ganan la Final ante América, pero más saben lo que pasará si la pierden.

"Sabemos los calificativos que nos esperan y el que más cala es cuando se habla de fracaso", me platicaba el directivo.

No pongo más sus palabras textuales, para no evidenciarlo, pero dentro de lo que me dijo de su sentir es que ellos, y me refiero a Tigres y Rayados, es que cuando se topan en una Final como las dos regias o ahora que es ante América, saben que la posibilidad de ganar es 50-50 por la calidad de ambos planteles.

Y más allá que el año pueda ser Rayado por ganar la Conca, la Liga Femenil y el tercer lugar del Mundial de Clubes, saben que si no ganan la Liga se hablará de fracaso y lo aceptarán, aunque ellos no lo consideren así, al ver que siguen peleando a tope entre potencias, en este caso América y Monterrey.

Así es el camino a la grandeza, si no pregúntenle a su rival de hoy.

NAVIDAD RAYADA

Los Rayados han vivido unas últimas semanas ajetreadas, pero pudieron pasar aunque sea, la Noche Buena y parte de la Navidad en sus casas.

Tras entrenar el martes por la mañana, por primera vez todos juntos tras su paso por el Mundial de Clubes, los jugadores y cuerpo técnico rompieron filas, para cenar el 24 en sus hogares, a todo dar.

Algunos de ellos compartiendo, como los argentinos Leonel Vangioni y Rogelio Funes Mori, quienes aprovechando que no hizo frío en Navidad a lo mejor degustaron un Vitel Toné, que es una ensalada de patata, huevo duro y mayonesa, un plato típico fresco que se acostumbra en la veraniega Noche Buena de su país.

Otros que también se la pasaron juntos fueron Charly Rodríguez y Edson Gutiérrez, seguramente con una tamaliza.

Sin embargo, tuvieron que reportar ayer para el entrenamiento a las 4 de la tarde, luego del recalentado, sin mucha chance de disfrutar los regalos con su familia, pero con la motivación de que van por un regalo muy especial para ellos y la afición, el anhelado título de Liga.

Por eso nada de eso mermó en su ánimo, el cual está a tope, según me dijo mi Judas Jugador.

"Estamos a todo dar, todo está muy bien", me dijo mi Judas, "la verdad que hay mucho ánimo y confianza en que se puede hacer algo".

NAHUIDAD FELINA

Un día como ayer, pero del 2016, los Tigres festejaron su Feliz Nahuidad.

Y justo ayer, a tres años de ese importante día en su carrera, Nahuel Guzmán se manifestó por primera vez sobre lo que significa la pérdida de su padre Jorge.

Días antes, dentro de su dolor, había aparecido en redes sociales para enviar un mensaje de despedida a su amigo Lucas Zelarayán.

Y vaya que a los dos argentinos los une algo más que haber sido compañeros en Tigres o compatriotas en el extranjero.

El día que el papá de Nahuel se sintió mal, "El Patón" estaba fuera de la Ciudad y "El Chino" fue quien se encargó de atender la situación como un hermano más del portero argentino.

PD: Un Tigre no deja solo a otro Tigre.