@SancadillaNorte

domingo 12 ene. 2020

El regreso de Arellano

Era un miércoles de enero y Jesús Arellano había entrenado con normalidad con el Guadalajara para el partido del domingo contra el Morelia en el arranque del Torneo Verano 2000 sin saber que estaba a punto de cambiar de rayas.

Todo diciembre se había especulado que las Chivas iban a vender a algunas de sus figuras porque necesitaban dinero y Chuy era uno de los que más oportunidades tenía de salir.

Aun así, a cuatro días de su primer juego, el Rebaño sólo había concretado la salida de Luis García al Morelia.

Las cosas estaban tensas en el Guadalajara, de hecho, en un entrenamiento previo, García y Arellano tuvieron un altercado. El "Cabrito" dribló en una jugada a Luis y le dijo "olé", lo que calentó al ex del Atlético que le tiró una patada.

Ambos terminaron regañados y enviados al vestidor antes de tiempo por Ricardo Ferretti.

Un par de días después Luis se presentó en el Morelia, precisamente, el primer rival del Rebaño en el nuevo milenio y luego Arellano recibió la llamada que le cambió la vida.

"Te tienes que presentar en Monterrey", le dijo la persona encargada de darle la noticia que había sido vendido de vuelta a Rayados.

Vuelve el hijo pródigo

Faltaban sólo tres días para el inicio del Torneo Verano 2000, cuando se hizo oficial que Arellano volvía a casa.

Alrededor de las 7:30 de la noche del miércoles 12 de enero del 2000, la directiva del Guadalajara hizo oficial el traspaso. Hoy hace 20 años, José de Jesús Arellano Alcocer regresó a los Rayados para no irse nunca más.

Se había tenido que ir en 1998 porque el Monterrey necesitaba vender para sobrevivir. Por él obtuvieron 2.5 millones de dólares. Para tenerlo de vuelta se estima que pagaron alrededor de 3 millones de billetes verdes.

Las vueltas que da la vida, ahora las emproblemadas eran las Chivas de Salvador Martínez Garza.

El encargado de concretar la operación fue el entonces presidente Gilberto Lozano. Fue él quien gestionó el traspaso con Luis Miguel Tinoco, que era el vicepresidente de los tapatíos.

"Vuelve el hijo pródigo", fue la primera frase que Fernando Arredondo, vicepresidente del Monterrey, dijo en la presentación oficial del "Cabrito" el jueves 13 de enero en las oficinas que tenía el club en Av. Gonzalitos y Av. Madero.

Arellano no lo hizo nada mal en Chivas, todo lo contrario. Se consolidó como figura del futbol mexicano, fue al Mundial de Francia 98, jugó una Final con el Rebaño y regresaba más maduro, según sus propias palabras. Tenía 26 años.

"Es mi tierra y espero que sea bueno el cambio", dijo aquel día.

Venía a pelear el descenso, pero lo ganó todo

Arellano salió del Guadalajara un año después de jugar una Final para pelear el descenso con los Rayados.

El Monterrey había empezado el año futbolístico empatado en puntos con el Toros Neza en la pelea por no descender y empezaba el Verano 2000 con ocho puntos de ventaja. Ese objetivo se cumplió 3 jornadas antes de terminar del torneo.

¿Qué seguía? Clasificar a la Liguilla y en el Verano 2001 lo consiguieron por primera vez en torneos cortos.

¿Qué más? Pues con Arellano como capitán fueron campeones de Liga en el Torneo Clausura 2003.

¿Es todo? No, el "Cabrito" todavía festejó otros dos títulos de Liga en el Apertura 2009 y Apertura 2010.

¿Y ya? Para nada, antes de retirarse ganó la primera Concachampions en la historia del club en 2011.

Se retiró después de jugar 407 partidos de Liga con los Rayados y haber estado en el Mundial de Corea-Japón 2002 y Alemania 2006. Quizá sólo le faltó ir al Mundial de Clubes.

Y todo a partir de aquella llamada un 12 de enero del 2000 en la que le dijeron "te tienes que presentar en Monterrey".

Refuerzos del nuevo milenio

Por cierto, el día que presentaron a Jesús Arellano, los Rayados anunciaron la contratación de Víctor "Carucha" Muller. Poco antes habían llegado Marcelino Vagner y Julio Estrada. Esos eran los refuerzos del nuevo milenio.

Luego debutó Antonio De Nigris que, con el tiempo, hizo olvidar a Pedro Pineda.

De hecho, Pineda se arrepintió tiempo después de la actitud que tuvo con Benito Floro y que derivó en su salida.

Resulta que Pedro no quería ejecutar los movimientos que Floro le pedía. Se montó en su macho, dijo que él había triunfado a su forma y no adaptaría su juego. Cuando vio la cantidad de jugadas de gol que generaban, se daba de topes.

¿Y los Tigres?

Pues por esos días también se movieron y consiguieron la contratación de Osmar Donizete.

"La Pantera Negra" venía de jugar el Mundial de Clubes con el Vasco da Gama. También firmaron a Jorge Campos para redondear un equipazo, en el papel. Los problemas posteriores por la firma del brasileño dieron al traste con todo.