@SancadillaNorte

domingo 26 abr. 2020

El retiro de La Volpe

Si tuvieras que elegir una palabra o un emoji para definir a Ricardo La Volpe, ¿cuál sería?

Seguro que indiferente no te quedas cuando te mencionan al "Bigotón". Para bien o para mal, positiva o negativa, en automático hay una reacción. La Volpe tiene eso.

Sin mucho preámbulo, el argentino avisó en una entrevista esta semana que ya dejó de ser director técnico. Que no tiene ganas de seguir en los banquillos. Que se cansó.

Guste o no su estilo, lo consideren innovador o no, influyente o no, creador de un estilo de juego en México o un "vende humo", cuando uno dice La Volpe, se sabe exactamente de quién estamos hablando, a qué se dedica, y quién es.

Sea como sea, su presencia en el futbol mexicano desde sus épocas como jugador no pasará desapercibida. Eso es un hecho.

"En México se habla del Lavolpismo", presumió en otra entrevista que hizo en Argentina.

Bueeeno, porque ese lado de exigir reconocimiento no se le va a quitar, lo trae en la sangre.

¿Por qué se va? Él mismo lo explicó en esa plática que tuvo con gente de su país.

"Dejé de ser director técnico porque no hay planificación a mediano y a largo plazo, sólo nos guiamos por resultados. En la actualidad hay poco profesionalismo por parte de los jugadores y ya no estoy más para discutir con ellos".

Se va La Volpe o, mejor dicho, no va a dirigir más, porque conociéndolo de alguna manera seguirá ligado al futbol.

Cabalero como pocos

Si algo distinguió a Ricardo Antonio La Volpe Quarchoni es su forma de ser. Se hacía notar.

Algunas cosas era más obvio, como la manera en cómo trataba a los jugadores, trabajadores de un club o a sus propios directivos, pero en otros era más reservado. Poco a poco se le fue descubriendo como un amante de las cábalas.

Intentaba respetar tanto sus cábalas que no le importaba si era a costa de la amistad, como ocurrió con Miguel Herrera.

A La Volpe no se le podía saludar antes de un partido. Eso de desearle suerte al rival era malo, pensaba. Así que ya recordarán el desastre que se hizo cuando el "Piojo" quiso saludarlo previo a un partido entre ellos allá por marzo del 2016.

Se armó el pleito y es fecha la relación entre ellos no fue la misma.

Peeero ese tipo de cosas son minucias, así como si dormía con la cabeza orientada hacia un punto en específico, el feng shui o sus corbatas de dragón, comparado a lo que contó Jesús Arellano de las concentraciones del Tri.

"Un día con una chamana o algo así nos llevaron a las pirámides de México dizque a recargar energías y ahí estábamos como weyes soplando hacia el sur, hacia el norte con los ojos cerrados".

Arellano tenía mil historias de ésas.

"Y un dia en la Copa América de Perú nos puso a jadear como perros que por que los perros así sacaban las malas vibras. Mi compadre Carmona y yo nos cag... de risa hasta que nos sacó bien gacho del cuarto", recordó.

Cuando estuvo en el Monterrey también dejó ver ese lado suyo, digo no es como que se le iba a quitar.

"Antes de un partido agarró a uno de los terapeutas y le dijo 'necesito un trapo rojo, un paliacate rojo' y el terapeuta le contestó, 'no tenemos', pues a ver cómo le haces y me consigues un paliacate, estábamos en el Tec, o te corro", se la cantó.

"Ahí anda el terapeuta hablándole a su esposa, pásate a una tienda u Oxxo para comprar un paliacate rojo y se lo consiguió".

Ésa la contó en Instagram el Dr. García, el original, Francisco, el especialista de Rayados, no el comentarista.

Los prefería tiernitos

Si en la carrera de Ricardo La Volpe como director técnico faltaron títulos, porque uno de Liga y si acaso otro de Copa Oro con el Tri, en más de 30 años son muy pocos, vaya que el "Bigotón" sí fue bueno para pulir el talento de los jóvenes.

El mejor ejemplo es aquel Atlas que hace poco más de 20 años quedó en la memoria por su juego vistoso, aunque como ocurrió "n" veces en su carrera, se quedó sin ganar nada.

Y así desarrolló jugadores en el Tri como su tan presumido caso de Andrés Guardado, quien ayer le agradeció.

"No entendería todo lo que me ha pasado en esta hermosa profesión sin su confianza cuando yo no era nadie, sin esos regaños y correcciones en los entrenamientos", dijo Guardado en una sentida publicación en su cuenta de Instagram.

Por algo La Volpe un día dijo que prefería dirigir jugadores jóvenes porque son como un CD virgen al que le puede poner la música que quiera.

Está claro que con los más experimentados batallaba más, a muchos los trataba de la patada y los buscaba amedrentar a gritos e insultos.

'Sabe mucho de futbol'

Ahora sí de formar chavos presumía, de lo que más se jactaba era de que nadie, pero nadie sabía más de estrategia que él. Se llenaba la boca hablando de su "salida lavolpiana" con los dos centrales bien abiertos y cosas así.

Un día, de plano, se atrevió a decir que cuando se trataba de táctica robaba.

"Aprender algunas cosas de táctica y estrategia, para nada (me falta), la verdad, sin agrandarme, robo, robo. ¿Qué me falta? Si yo estoy muy bien en la táctica y lo estratégico, en el trabajo de cancha, me falta algo de no saber manejar al jugador", dijo hace unos cuatro años el "Bigotón" sensishito como es.

Lo peor del caso es que estos aires de grandeza son justificados por quienes compartieron el vestidor con él.

"Uno bien sabe que con él se aprende, a veces con dolor y a veces con heridas, pero se aprende", escribió hace poco Félix Fernández, quien lo tuvo como entrenador en el Atlante.

"Para mí es uno de los mejores entrenadores que he tenido, sabe bastante de futbol", dijo un día Rafael Márquez, que jugó más de 10 años en Europa y en el Tri.

Y así le puedo seguir.

Bueno, una cosa es cierta si no hubiera dejado algo en sus jugadores (además de insultos y gritos) de aquel Atlante campeón no habrían salido tantos entrenadores y algunos que ganaron títulos: Herrera, Daniel Guzmán, José Guadalupe Cruz...

Su polémico paso por Pandi

No es un secreto, ya lo dije, pero La Volpe no era de trato sencillo.

En Pandi duró un año. Entró de bombero por Mizrahi en enero del 2008 y se fue en enero del 2009.

En esos meses con La Volpe, Rayados alcanzó una Semifinal tras haber clasificado en octavo lugar y teniendo a Humberto Suazo como campeón de goleo; en el siguiente torneo andaban casi de coleros.

En ese tiempo, un día regañó tan fuerte a Felipe Baloy, que el panameño le contestó y discutieron, a Gonzalo Choy lo hizo llorar, a Aldo De Nigris le dijo "árbol", le mandó decir a Manuel Lapuente que antes de ver a sus Tigres prefería irse a Laredo y se tuvo que tragar sus palabras. En fin, dejó varias joyitas.

Todo esto era muchas veces justificado o minimizado por la directiva en aquel entonces, hasta que los insultos, gritos y vituperios les tocaron a ellos. Cuando eso ocurrió lo echaron.

"Puede haber diferencias de opinión, de criterio, pero no puede haber faltas de respeto", contó Jorge Urdiales, quien era el presidente, después del cese del argentino.

"¿Se va por la puerta grande o por la trasera? ¿La verdad?, como entona Jorge Hernández, vocalista de Los Tigres del Norte: Se fue por 'La Puerta Negra'...", les escribí el 15 de enero del 2009.

Luego, La Volpe dijo que al Rayados campeón de Vucetich lo armó él. Nunca cambió, ni lo hará. Es como es.