@SancadillaNorte

domingo 10 ene. 2021

El kicker Meola

Empecé a hacer esta columna mientras veía a mis Seahawks, porque les traigo una historia relacionada con Pete Carroll.

Me senté bien a gusto a escribirla, pese a que el partido se puso complicado desde el principio, pero siempre confiado en que le íbamos a dar vuelta. Fue avanzando y ya me andaba arrepintiendo, pero pues igual le seguí. "Ya qué", me dije.

Lo que les voy a contar sucedió durante la primera temporada de Carroll como entrenador en jefe en la NFL. Me remonto al año 1994, cuando agarró a los Jets.

Desde su primera experiencia ya exhibía esa energía que le caracteriza aún a sus casi 70. Una de sus primera decisiones fue la de llevar al campo de entrenamientos al famoso Tony Meola.

Para los que no sepan quién es Meola, era un portero de soccer (como le dicen los gringos) que se convirtió en el ícono de la Selección de Estados Unidos desde que fue el titular en el Mundial de Italia 90.

Ooobvio, fue de las caras más visibles de cara al Mundial de Estados Unidos 94. No creo que antes de él hubiera un jugador nacido del otro lado del Río Bravo con tanto marketing. Lo ponían en todos lados.

Deportivamente era muy bueno, un portero que llegó a jugar en Europa, en Inglaterra, propiamente en equipos como el Brighton y el Watford. Destacaba por su corpulencia y sus despejes. Eso último llamó al atención en la NFL.

Por eso, después de la Copa del Mundo, a Carroll y a los Jets se les ocurrió ofrecerle la oportunidad como pateador. Síganle...

Captain Hook

Un día después de que Brasil le ganó la Final a Italia en el Rose Bowl, en Pasadena, del otro lado de los Estados Unidos anunciaban la contratación de Tony Meola.

El hijo de inmigrantes italianos, que se había criado en los suburbios de Nueva Jersey, volvía a casa para jugar "football" y dejaba el "soccer". La nota fue de alcance internacional, así de famoso era Meola.

La potencia la tiene, justificaban los que querían verlo triunfar, aunque Meola no había pateado un ovoide en su vida. Que era cuestión de práctica, argumentaban. Pasaron las semanas y Tony no daba pie con bola.

En el campamento de los Jets le empezaron a llamar "Captain Hook", porque sus patadas tendían a hacer un "gancho" hacia la izquierda.

Se suponía que Meola sería el aprendiz del titular Nick Lowery, un veterano de 38 años, que le dejaría su puesto. Sin embargo, después de sólo 3 partidos de pretemporada lo tuvieron que cortar.

Carroll tenía la esperanza de tenerlo en la escuadra de prácticas, pero ni eso.

La carrera de Meola en la NFL fue corta, por no decir que no existió.

De regreso al soccer

Tras aquel breve paso por los Jets, Meola volvió al "soccer". Hay que decir que por aquel entonces todavía no arrancaba oficialmente la MLS. Se había fundado, pero la primera temporada estaba por disputarse en 1996.

Durante dos años, Meola deambuló por clubes semiprofesionales y hasta de futbol rápido. Finalmente se convirtió en el Jugador Franquicia de los Metrostars de Nueva York.

A partir de ahí, la carrera de Tony resurgió como futbolista profesional, fue campeón de la MLS con los Wizards de Kansas City y MVP en el 2000.

Luego, en el 2002 asistió al Mundial de Corea-Japón como tercer portero y se retiró en el 2006.