@SancadillaNorte

domingo 17 ene. 2021

LA BECA SANTIAGO BAÑOS

¿Qué sería de Santiago Baños si no hubiera encontrado en su camino de vida a un hombre como Miguel Herrera?

Uno nunca sabe cuándo te vas a cruzar con esa persona que puede cambiar tu vida para siempre. La que te abre, no una, sino mil puertas y al margen de la relación personal que puedas crear, también existen beneficios profesionales.

En ese sentido, si hay una persona que cambió el rumbo de la vida de Baños ése es Herrera.

Baños, de muy chavo, llegó a retirarse del futbol profesional, según contó él en alguna ocasión, por razones personales. Había debutado muy chico en el Necaxa y para cuando tenía 22 años decidió "colgar los botines".

Pasaron dos años y medio, más o menos, y decidió volver a jugar. Le dieron chance en el Acapulco de la extinta Primera A, que entonces era propiedad del mismo grupo que era dueño del Atlante y al Atlante lo dirigía el "Piojo".

Corría el año del 2002 y Herrera lo promueve al Atlante. Con los Potros, Baños se vuelve un jugador consistente, titular base durante los siguientes cuatro torneos hasta el Clausura 2004.

Al Atlante le iba bien, llegó a jugar Liguillas, Semifinales y su estilo de juego gustaba.

Baños, un delantero convertido en defensa central, era pilar de ese equipo. A nadie sorprendió que cuando Herrera aceptó dirigir a Rayados en el 2004, Santiago era parte del paquete.

Era claro, Herrera y Baños eran uno solo, uo, uo.

Llegan juntos a Rayados

En el verano del 2004, Miguel Herrera y Santiago Baños aterrizan en Rayados.

Por desgracia, a Baños le fue mal, perdón, no mal, pésimo. Las lesiones, una tras otra, no lo dejaron en paz a lo largo de 3 años. Herrera puso al equipo en dos Finales, perdieron ambas y en ninguna jugó Santiago.

Se lesionó recién llegado a Pandi de la rodilla derecha. Fue operado y tardó 11 meses en recuperarse. Cuando volvió se volvió a tronar apenas arrancado el Apertura 2005. Apenas alcanzó a participar en dos partidos en el Clausura 2006.

Con o sin razón, ya se empezaba a acuñar "La Beca Santiago Baños". Después de dos años, Baños apenas había jugado 6 partidos de Liga. En ese periodo, Herrera llegó a deshacerse de Pablo Rotchen, pero Baños continuó de cara a su tercer año de contrato.

En su último año en Pandi, jugó 12 partidos en dos torneos y metió su único gol como jugador de Rayados. Terminó el Clausura 2007, concluyó su contrato y se fue. Apenas jugó 18 partidos repartidos en tres añotes.

Unos cuantos meses después, Herrera fue cesado. Con el tiempo volverían a reunirse.

Del América al Tricolor

En el 2012, 10 años después de que Herrera llevó a Baños al Atlante, el "Piojo" volvía a contar con Santiago para su nuevo proyecto: dirigir al América.

Baños, que en sus tiempos libres llegó a ser secretario de la Comisión del Jugador, se convertía en auxiliar técnico de quien rescató su carrera. ¿Quién iba a decir que unos meses después lo iba a auxiliar, pero en la Selección Mexicana?

Es más, en el 2014 estuvieron juntos en un Mundial, al año siguiente en la Copa América en Chile.

Peeero, de un día para otro, a Miguel Herrera lo cesaron del Tri por golpear a Martinolli y Baños pasó de ser auxiliar técnico a convertirse en director deportivo de Selecciones Nacionales.

Sus caminos parecían separarse. Pero entre ellos existe un sentido de reciprocidad muy grande.

El reencuentro

En mayo del 2017, Baños fue anunciado como presidente deportivo del América.

¿A quién creen que nombraron como director técnico de las Águilas ese mismo día? Adivinaron: Miguel Herrera.

Juntos fueron campeones de Liga, luego de Copa, del Campeón de Campeones. De cierta manera, el "Piojo" le seguía salvando la chamba a Baños. Sin los resultados de Herrera, imposible sería para Baños justificar su trabajo.

Claaaro que ahora ha cambiado todo, una de las últimas charlas que Baños tuvo con Herrera fue para arreglar su liquidación tras ser despedido del América. ¿Volverán a trabajar juntos? Sólo el tiempo lo dirá.

Lo cierto es que durante los últimos 20 años, Baños le debe mucho a Herrera. Ahora debe hacerlo por su cuenta.