@SancadillaNorte

lunes 1 feb. 2021

HAMBURGUESA SIN LECHUGA

Sí pensé que fuera a despertar todo tipo de sentimiento que se pueda generar al ver que el rival anda del otro lado del mundo.

Recuerdo perfectamente, porque eso sí, tengo mejor memoria que vista, que cuando mi Pandi fue a sus 4 Mundiales de Clubes la afición Tigre -obvio- mostró su envidia en las nacientes redes sociales.

Incluso la pasada, en la que demeritaban casi todo lo que hizo el Monterrey. (Se veían taaan mal y ardidos).

Bueno, pues ahora es lo mismo. Se ven tan (pónganle el calificativo que quieran) al sacar cada argumento de tribuna que, Dios Santo, rebajan la discusión a un nivel callejero.

Ahora porque "se quitaron el disfraz" los que no eran Tigres y antier apoyaron en un video, ya por eso, hay que reírnos de Tigres.

En serio que oyes y lees cada argumento, que te da tristeza que -insisto- el nivel caiga tan bajo.

"Naaa, es el coreano", como si Rayados no hubiera enfrentado a ese mismo equipo.

"Naaa, es Palmeiras y no un europeo", olvidando que las dos veces que fracasaron horriblemente, de haber ganado los Cuartos hubieran ido con un sudamericano también, pero fueron muy malos en esa edición.

La peor, y que parece de niños envidiosos, es: "Pero no habrá afición".

Madres, nadie les dirá que se ven mal y faltos de categoría diciendo todo eso... como se vieron los Tigres en los 4 Mundiales a los que fue Rayados.

Era la oportunidad de mostrarla, pero pues no. E insisto, los Tigres se han visto igual. Yo no uso mi medio para andar inclinándome por Rayados ni Tigres, como vi a los que comentaron el video de "sin disfraz".

Todos estos tuits se me figuran cuando tú has comido 4 hamburguesas, por fin el otro come una y -al estilo Quico en La Vecindad- dices: "Pero la tuya no tiene lechuga y las mías que comí, sí".

Cada Mundial que fue Rayados CANCHA y SANCA retuiteaban todo, hacíamos reportajes, hubo enviado, todo lo positivo de Pandi lo sacamos... ¡y ahora el fanático de tribuna cuestiona que por qué se le da tanto vuelo a Tigres!

La oportunidad de no ser como los malamente autonombrados "Incomparables" se esfumó. Perdieron esa chance. Reaccionaron igualito.

PD: Lástima, Margarito.

BÚNKER DE LUJO

Los Tigres llevan dos días en Qatar y ya nos conocemos cada rincón de sus habitaciones y también la vista que tienen hacia el Golfo Arábigo.

No hay más que mostrar en sus historias de Instagram. Y no porque Doha no sea una ciudad hermosa e interesante, llena de atractivos.

Lo que pasa es que por los siguientes días, al menos, los jugadores se tendrán que entretener con las cosas que haya en el Hotel St. Regis.

Es un hotel de súper lujo que debe tener todo tipo de amenidades, sin embargo todo está muy controlado.

"A los jugadores casi nomás los dejan asomarse por la ventana y ya", me contó el Judas Felino.

Lo único que conocen hasta ahora es el camino del hotel a la cancha de la Universidad de Doha, donde les toca entrenar.

"Son los primeros días y las reglas así sabíamos que iban a estar, mucha restricción para toda la comitiva, acá lo más importante es la sana distancia y llegar completos al juego", me platicó el Judas desde allá.

Imaginen que su distracción de ayer fue una charla técnica que les dio el ex árbitro colombiano Óscar Ruiz, quien les habló de las divertidas reglas y el uso del VAR en el Mundial de Clubes.

Algo de cotorreo hubo también en la sesión de fotos oficiales para la identidad de FIFA en el torneo.

Pero ya no hubo videos de los jugadores, quizá porque la FIFA es muy estricta o ya les dijeron que le bajen.

Ya ven que Cemex les tuiteó que Tigres sí representa a México.

DESILUSIÓN

El que nomás ve desde acá todas las historias que publican los jugadores de Tigres es el chavo Carlos Gustavo Galindo de la Rosa.

Gus fue el portero que entró al quite para jugar cuando a todos los arqueros felinos les dio Covid-19 y lo mandaron traer.

Le tocó jugar contra Toluca y Pumas en el torneo pasado y aunque sabía que con la llegada de Juan Pablo Chávez perdía su lugar en el primer equipo, tenía la esperanza de ir a Qatar ante la lesión de Miguel Ortega.

Pero no le salió el tiro y se tuvo que quedar en Zuazua con la Sub 20, mientras el que fue Doha fue Arturo Delgado como tercer arquero.

"El Gus se agüitó, Sanca. Él tenía la ilusión de ir con el primer equipo, pero al final se llevaron a Arturo Delgado, el titular de la 20", me dijo mi Judas Tigre.

"Con la lesión de Miguel (Ortega) le daba algo de esperanza, pero la llegada de (Juan Pablo) Chávez complicó la convocatoria de Gus".

IBARGÜEN, DE MALITAS

Dicen las malas lenguas que la directiva del América ya no hallaba cómo hacerle para deshacerse de Andrés Ibargüen, por eso cuando hablaron con la gente de Santos Laguna, y el presidente del equipo, Dante Elizalde, les abrió la puerta, hagan de cuenta que 500 toneladas se le quitaron de encima a Santiago Baños, que había pasado las de Caín para enviar al colombiano lejos de Coapa.

Algunos cercanos a Ibargüen dicen que la dirigencia de las Águilas le avisó de última hora sobre el cambio y que eso molestó un poco al cafetalero. Vaya descaro de este sujeto, que después de haber estado "becado" todo el 2020, esperaba que le pusieran alfombra roja y que hasta le tocaran Las Golondrinas en su despedida del Nido.

La pandemia le sentó fataaal a Ibargüen, algo le pasó, que vino a mega menos, y como decía Miguel Herrera, ex técnico de las Águilas, el tema no pasaba por falta de calidad, sino de actitud.

Ibargüen sentía que le salían debiendo, como si le hubiera hecho un favor al América al enrolarse con el club. Francamente muy desubicado el colombiano que no se dio cuenta que en medio de esta pandemia tendría que dar gracias que tiene vida y trabajo.

Ahora en Santos, después de los saludos y la buena onda, va a venir la leída de cartilla de parte del técnico, Guillermo Almada, que ya saben cómo le gusta que caminen sus jugadores. Al "Guardiola" sudamericano le gusta la intensidad en los entrenamientos y en la cancha, disciplina dentro y fuera del terreno de juego, así que si Ibargüen pensó que iba a llegar al paraíso, le adelanto que no será así... no, señor.