@SancadillaNorte

lunes 8 feb. 2021

LO RECUERDO BIEN

Era una mañana soleada, mediodía, recién el DT Alberto Guerra había terminado el entrenamiento de ese día, era entre semana, estábamos en la cancha del Estadio Universitario, todos metimos la grabadora mientras hablaba un directivo del Universitario de Nuevo León.

"Vamos a hacer de Tigres el mejor equipo del Continente Americano", lo dijo tal cual el señor Bernardo Zambrano.

Era el año de 1997, Tigres recién venía de ascender a la Primera División y sus dirigentes estaban emocionados y entusiasmados.

Metí la grabadora a escasos 8 o 9 centímetros de la boca del señor Zambrano, familiar directo de Don Lorenzo, QEPD. Bernardo era el segundo en la dirigencia, abajo del señor José Domene.

Cuando lo dijo, no pudimos evitar vernos unos a los otros, pero más allá de lo que los otros reporteros pudieran pensar -y como a mí me gusta hacerlo por mí mismo- me dije: "Este hombre está algo desubicado".

Y sí, lo que Bernardo decía estaba muy lejos de la realidad, pues no sólo no los convirtió en eso que dijo, sino que estuvieron cerca de volver a irse a la entonces Primera A.

Pero la vida no acaba en un año ni dos, la vida da revanchas, y 23 años después, se cumplió:

Tigres, al ser campeón de la Concacaf y haber derrotado al campeón de la Conmebol en un Mundial de Clubes, lo convierte en el mejor equipo del Continente Americano... como 23 años antes había soñado mi compa Bernardo Zambrano.

"Nooo, es que, es que...", "Pero, pero...". No, señores, nada. Son números, son datos, es avalado por FIFA, y no es que "Juan el de Los Palotes" lo diga.

Este equipo disputó una Conca a principios de la década... y fracasó al no llegar a instancias finales.

Luego otra, y lo volvieron a eliminar.

Después llegó a su primera Final en el 2016, ante el Ame... y la perdió.

Después, en el 2017, ante Pachuca... y la volvió a perder.

Se llegó la tercera, en el 2019, la que parecía "La vencida" ante Rayados... y la volvió a perder.

Cayó, cayó y cayó... pero jamás se rindió. Es difícil caer tantas veces, volverte a levantar e intentarlo, y este equipo lo hizo.

Pero esta vez sí ganó, fue por fin a su Mundial en medio de burlas y risas de millones de mexicanos, y en dos partidos se convirtió en el mejor equipo mexicano de la historia, al llegar a esta Final que hoy se confirmará que será ante el Bayern Munich.

LA RAZA

Tan pronto terminó el partido y las felicitaciones para Tigres se dejaron leer.

Pero sobre todo los tuits de alegría de su gente, de su afición, ésa que por tanto tiempo sufrió la carrilla, ahora ya tenía argumentos para decir que son los mejores en un solo Mundial.

Lo de ayer es un parteaguas, porque poooco a poco, con el paso del tiempo, la carrilla que por años se traía una afición a otra, ha venido disminuyendo, al grado que sólo queda aquel lejano descenso de hace 24 años, casi 25.

Pero más allá de las comparaciones, lo que debe festejar Tigres es lo suyo, olvidándose de lo demás.

Y por cierto, tanto se criticó que Tigres no iba como "El equipo de México", y ahora que pasó a la Final sólo 4 equipos de la Liga, más uno de Expansión, tuvieron la categoría de felicitar a la primera institución en la historia en llegar a una Final: Querétaro, Pachuca, Juárez, San Luis... ¡y Celaya!

PD: Me extraña de Rayados, pues siempre lo ha hecho.

JUDAS EN QATAR

Los festejos ahora sí subieron de tono en Qatar.

Tanto el vestidor como en el trayecto al hotel y dentro del mismo, la alegría de los Tigres no paraba.

Mi Judas Sinérgico Doha me reveló que la motivación que ha alcanzado este grupo de jugadores ya es mundial.

"Fueron respetuosos con el rival y también con lo que se decía en México, pero hoy los jugadores están festejando mucho este pase", me contó muy emocionado.

Y no es para menos, pues Tigres había sido muy cauteloso en no engancharse con lo que se hablaba de él en México.

Recuerden que Tigres generó ruido cuando Guido Pizarro y Nahuel Guzmán hablaron de la representatividad de los felinos en Qatar.

Se echaron solos la presión encima y la han ido sacando. Lo que siga ya es ganancia, claro, siempre y cuando no vayan a perder por goliza con el Bayern.

Quien siguió muy tranquilo y mesurado como es su estilo es el señor Ricardo Ferretti de Oliveira, quien al silbatazo final se fue tranquilamente caminando por el túnel mientras los jugadores festejaban en la cancha. Y en la conferencia, parecía que el "Tuca" había ganado un juego de la Jornada 5 en México.

Pero es que así es Ferretti, no se emociona de más cuando no debe y, obvio, sí está feliz, pero sabe que aún se puede lograr más.

NO SE VALE

Los que sacaron el cobre, y la verdad dio penita ajena, fueron los de Fox, pero los que narran para Estados Unidos.

Ya saben que yo soy fiel a mi amigo Raúúúl. Son muy divertidas sus narraciones. Hasta creo que se equivoca adrede, y si no, qué importa.

Me pone de buen humor que siempre lo "traten de maraviiilla", que a los córners vayan los grandotes, que los coreanos y los jugadores de color sean rapidísimos y que en Tigres jueguen tres "Chakas".

Pero los que sí se notó que no le saben fueron John Laguna, Mariano Trujillo y Claudio Suárez.

Con el partido 1-0 favor de Tigres, pasaron una toma en la que estaban un par de aficionados del Palmeiras. Una señora y un muchacho, ambos con la playera del "Verdao", y aunque en Fox México les pasó de noche, no comentaron nada, era mejor que en Fox gringo hicieran lo mismo.

"Están tristes", dijeron. El muchacho estaba jugando con sus dedos y llevaron la broma muy lejos: "Mira, no les alcanzan los dedos para saber qué necesita el Palmeiras", risa y risa.

Pasan un par de minutos y Claudio tuvo que pedir la palabra para ofrecer una disculpa, porque el par de aficionados eran Silvia Grecco y su hijo, invitados por FIFA para ver el partido.

Silvia Grecco adoptó al muchacho a los 9 meses y le narra los partidos porque tiene una condición de ceguera.

Y no son para nada desconocidos, al contrario, ya estuvieron en una gala de la FIFA porque ganaron el premio "The Best 2019" a Mejor Afición.